Guzmán Zulueta Piastra golpea una bola ante la atenta mirada de otros tres golfistas en el Campo de Logroño durante la jornada del pasado sábado. / MIGUEL HERREROS

Golf

Nuevos golfistas, nuevos vencedores

El Torneo Bodegas Marco Real propicia el estreno como ganadores en la liga de golf Rioja&Vino de Gutiérrez-Crespo y García en Hándicap y de Gurrutxaga y Raya en Scratch

DIEGO MARÍN A.

El Torneo Bodegas Marco Real, cuarta cita de la liga Torneos de Golf Rioja&Vino, deparó nuevos vencedores en sus dos modalidades. Tras las victorias de Ernesto Fernández y Miguel Ángel Aguirre en categoría Scratch durante las dos primeras jornadas, no ha vuelto a haber una pareja que repita victoria. «Los ganadores son gente nueva que lleva poco tiempo jugando al golf, lo que es una buenísima noticia, que haya savia nueva en el club», destacó el director del Campo de Golf de Logroño, David Bedía. Pero, sobre todo, David Bedía subrayó la victoria en categoría Scratch por parte de dos jóvenes jugadores. «Han hecho 9 bajo par, que es una vuelta estratosférica», valoró el director del Campo de Logroño.

Jon Ander Gurrutxaga y Adrián Raya fueron los jóvenes ganadores en Scratch. Gurrutxaga, trabajador del propio Campo de Golf de Logroño, reconoció que sí esperaba lograr la victoria. «No es que entrenemos mucho, ha sido más por los hándicaps y que estamos jugando bien últimamente», reconoció Jon Ander, de 23 años (su compañero, Adrián, tan solo tiene 17). «Esta es la primera prueba del torneo que hemos disputado porque antes nos han coincidido con otros y no hemos podido jugar aquí. Hoy hemos hecho una muy buena vuelta. Como trabajo aquí, se me da bien el campo», confesó Jon Ander.

«Hemos hecho muy buena vuelta. Como trabajo aquí, se me da bien», dijo Gurrutxaga

En categoría Hándicap los ganadores fueron Diego García y Gonzalo Gutiérrez-Crespo. Mirandés de 35 años que reside en Logroño, Gutiérrez-Crespo es socio del club de la capital riojana. «Empecé a jugar al golf después del confinamiento, fue una forma de abrirnos a la naturaleza después de tanto tiempo encerrados en casa. Me enganchó y ahora juego casi todos los torneos, ya sea individual o por parejas», explicó Gutiérrez-Crespo.

«Empecé a jugar al golf después del confinamiento», afirmó Gutiérrez-Crespo

Curiosamente, para que Gutiérrez-Crespo venciera el Torneo Bodegas Marco Real se dio la circunstancia de que cambió su pareja de juego habitual en otras citas. «A quien engaño tiene que sufrirme. Hemos jugado la mitad del campo de forma que cuando uno hacía mal un hoyo, el otro lo hacía bien; y en la otra mitad mi pareja, que hoy ha sido mi primo, lo ha hecho muy bien», describió Gutiérrez-Crespo. Era la segunda vez que jugaban juntos, la primera fueron subcampeones en otro torneo disputado en el Club de Golf Larrabea (Álava), el San Prudencio. «En esta liga hemos jugado dos veces antes un amigo mío y yo que solemos jugar casi todas las semanas juntos aquí», expuso Gutiérrez-Crespo.