Javier Gómez Vivancos posa con un vino de Bodegas Ramón Bilbao. / MIGUEL HERREROS

«La sensación de fruta es la seña de identidad de Ramón Bilbao»

Diego Marín A.
DIEGO MARÍN A. Logroño

Javier Gómez Vivancos, enólogo y responsable de Viñedo de Bodegas Ramón Bilbao, ofreció una cata de los vinos de la firma de Haro al finalizar la jornada y tras la entrega de premios del torneo en el campo de golf de Logroño.

– ¿Qué relación ostenta Bodegas Ramón Bilbao con el golf?

– Llevamos ya bastantes años, más de diez, seguramente, apoyando este tipo de torneos, que nos parecen una idea fantástica. Todo lo que sea promocionar el deporte, la cultura del esfuerzo, si lo podemos integrar con algo de la tierra, como es el vino, en este caso Ramón Bilbao, nos parece estupendo. Y más si es una jornada como ha resultado esta, calurosa pero en la que los jugadores han disfrutado de un buen día. En Ramón Bilbao siempre somos proactivos a apoyar este tipo de actividades.

«Todo lo que sea promocionar el deporte, la cultura del esfuerzo, nos parece estupendo»«El Crianza Edición Limitada ha sido uno de los vinos que más éxito nos ha dado y nos sigue dando»

– En concreto, ¿cree que el vino de Ramón Bilbao 'marida' bien con el deporte del golf?

– Seguramente si respondiera otro departamento de la bodega diría que supone el 'target' perfecto por ser para adultos, aunque lo pueden practicar personas de distintas edades, por supuesto. Pero creo que le va muy bien porque es un deporte que, a priori, no requiere esfuerzos salvajes para acabar derrotado, así que viene muy bien en el sentido de hacer ejercicio, parar, disfrutar de la gastronomía y continuar jugando al golf. Considero por tanto que maridan perfectamente.

– ¿Y qué vinos se degustan en la cata tras el torneo?

– El Rosado de Ramón Bilbao, que empezamos a hacer hace siete años al estilo clásico de los claretes riojanos, elaborado con garnacha tinta y viura blanca. Creo que es un vino fresco que le viene muy bien a esta época del año. Y también catamos un clásico, el Reserva de Ramón Bilbao, elaborado casi al 100% de tempranillo, con solo un poco de otras variedades, como graciano y mazuelo, en el que integramos muy bien la barrica, con la sensación de fruta, que es la seña de identidad de la bodega.

– ¿Coinciden estos vinos con los de las botellas que se llevan a modo de premio los ganadores del Torneo Bodegas Ramón Bilbao?

– Los ganadores se llevan de premio nuestro Crianza Edición Limitada, que es otro vino que empezamos a hacer en 1998 y lo sacamos al mercado creo que en el 2001. Fue un salto cualitativo muy importante para nosotros porque pasamos de los vinos clásicos de Ramón Bilbao, del crianza con una barrica muy determinada, a otro en el que quisimos que la fruta fuese más dominante. Y hasta hoy, creo que ha sido uno de los vinos que más éxito comercial nos ha dado y nos sigue dando a la bodega. Se trata de un vino en el que la fruta es la seña de identidad, junto con el toque de barrica, fundamentalmente francesa pero también americana.