Jack Medina mira la trayectoria de la bola. / Miguel Herreros

FOTOENFOQUE

El tiempo juega a favor

El torneo Marco Real inauguró el primer día de sol desde que comenzó la XI edición de la Liga Golf y Vino

Irene Martínez Zapata
IRENE MARTÍNEZ ZAPATA

Salió el sol. Por fin. Primer torneo en el que los golfistas han podido disfrutar de un juego sin tantos obstáculos, como en otras ocasiones han representado el viento, el frío y por ende, las varias capas de ropa que tenían que ponerse para protegerse. El fin de semana pasado, nada de eso. En el Campo de Logroño ya huele a verano.

Los jugadores de la Liga Golf y Vino no estaban teniendo demasiada suerte. La mayoría de los torneos se estaban celebrando con unas condiciones meteorológicas que dificultaban la práctica del deporte al aire libre, pero esa racha finalizó el domingo, que dejó pasar los rayos de sol.

Los jugadores que saltaron a las instalaciones de El Campo de Logroño en el turno matutino se encontraron con ese grata sorpresa, que añadió gran emoción a la jornada de juego. De hecho, algunos participantes aprovecharon la ocasión para sacar a relucir su mejor juego y firmar tarjetas brillantes. Eso sí, los competidores tuvieron que rebuscar bien en sus armarios para volver a coger aquellas prendas de verano que todavía no habían visto la luz. Tras haber completado con éxito el recorrido por el campo, los participantes tuvieron un margen de tiempo para poder prepararse para lo que acontecía después: la entrega de premios y la cata de vino de la bodega Marco Real. Un momento que los golfistas esperan con gran estusiasmo en todas las citas.