Roberto Dopereiro, Sergio Conde y Carlos Moreno en el green durante el pasado torneo de los patrocinadores de la Liga Golf y Vino. / Miguel Herreros

Mirando a la final

Torneo de Patrocinadores. El Campo de Logroño acogió el pasado domingo el séptimo torneo de la Liga, el de los patrocinadores, en el que participaron tres bodegas

Irene Martínez Zapata
IRENE MARTÍNEZ ZAPATA

Pilas cargadas y mucha motivación. Así volvían los jugadores a El Campo de Logroño tras haber pasado unas semanas de verano sin tener que asistir a ningún torneo de la XI Liga Golf y Vino. El torneo de los patrocinadores fue el primero tras las vacaciones de verano, en el que más de uno ha aprovechado para conocer otros campos y seguir practicando sus lanzamientos.

Este torneo suponía para los jugadores una gran oportunidad: mejorar su posición en las clasificaciones.

Cada uno, dentro de su categoría, podía trepar varios puestos por encima al haber participado en el torneo de los patrocinadores, un torneo que impulsaba a los más brillantes aumentando su puntuación por encima de lo común.

Jon Ander Gurrutxaga lidera la orden de mérito de la Scratch con 211 puntos

Cada punto tenía un valor de 1.5 y el que quedara primero acumulaba 339 puntos, en lugar de 260. En este sentido, Jon Ander Gurrutxaga, a pesar de que ya se mantuviera en lo más alto de la Scratch, se vio catapultado a un nivel aún superior que lo convirtió en un rival casi inalcanzable. Seguido del joven se situó Ernesto Fernández con 37 puntos y a continuación Jesús Peña con 36.

El siguiente torneo será el de Bodegas Perica, el 25 de septiembre

En cuanto a la Primera, el mejor recorrido fue el de Jack Medina al haber conseguido 42 puntos. Luego, el de Jesús Peña con 40 y el de Jesús María Olcoz con la misma puntuación. En Segunda, el mejor fue Carlos Moreno con 41, seguido por Anastasio Martínez con 40 e Iván Gil, también con 40. En Damas se alzó con 38 puntos Laura Pérez; con 37 Inma Camprovín y con 35 Cristina Larrode.

Entre aplausos, todos ellos recogieron sus premios en el salón de El Campo de Logroño. Primero el de los patrocinadores del evento —Logroño Deporte, Etilisa, Bankoa, Alfatec y Rioja Motor— y luego el correspondiente a las bodegas.

Además de en calidad de juego, este último torneo de patrocinadores daba la oportunidad de conocer tres vinos de diferentes bodegas. Acostumbrados a catar dos, y de la misma casa, esta vez el contraste fue aún mayor. Altanza dio a probar su crianza Valvarés, un vino rico y fácil de beber; Marco Real se decantó por el chardonnay, un caldo fresco de gran variedad aromática mientras que Viña Ijalba ofreció su característico graciano, más profundo y armonioso.

Ahora las próximas citas en el calendario distan mucho menos entre sí. La siguiente será el día 25 de septiembre y Bodegas Perica será la protagonista. Esto es ya la recta final. Un momento decisivo para seguir elevando posiciones. Tras ella tan solo quedarán dos torneos más antes de la final fijada el 20 de noviembre.