Cata para la historia. Eduardo Hernáiz, Antonio León, Ángel Ortega, David Molina, Ferrán Centelles, Amaya Cervera, Lourdes Aedo, Carlos Fernández y Óscar Salazar. / JUSTO RODRÍGUEZ

El gran viaje sensorial por las carreteras secundarias de Rioja

Ferrán Centelles convierte en líquido el libro 'Vinos Silenciosos' y redescubre la región vitícola para jancisrobinson.com

Alberto Gil
ALBERTO GIL Logroño

Las grandes cosas se hacen de las pequeñas. Todo comenzó con una llamada de teléfono de Ferrán Centelles, histórico sumiller de El Bulli, Premio Nacional de Gastronomía y estrecho colaborador del gran Adriá como corresponsable de la Bullipedia del Vino, a este cronista y coautor, junto con Antonio Remesal, del libro 'Vinos Silenciosos': «Es un gran trabajo, una fuente de conocimiento extraordinaria; ¿sería posible catar el libro, quiero decir, organizar una cata por las zonas geográficas que demarcáis en los Vinos Silenciosos? Quiero hacer un gran reportaje para jancisrobinson.com sobre lo que está pasando en Rioja».

Dicho y hecho. Un amigo pone la bodega, otro acepta, desde su vinoteca, la recepción de muestras... y con voluntad y trabajo a finales de marzo la literatura se volvió líquida: casi 270 vinos catados de 135 bodegas protagonistas de 'Rioja. Vinos Silenciosos'. Fue una cata inédita, «la del siglo de Rioja» en palabras de Lourdes Aedo y, sobre todo, la comprobación de que la revolución vitivinícola es imparable –burocracia de por medio– y de que todo está por descubrir y por escribir en Rioja.

La cata, ciega a petición de Ferrán Centelles –«solo así puedes apreciar cuando un vino es maravilloso de verdad»– recorrió de punta a punta la región vitícola: de la zona más fría, de los viñedos del Oja y el Tirón al abrigo de los montes Obarenes a la Sonsierra: la Occidental en primer lugar (Briñas, Labastida, San Vicente y Ábalos), la Oriental (de Samaniego al León Dormido) y la Sonsierra del Ebro (la más cercana al río cruzando ambas orillas). De los valles de los ríos que parten de la Demanda, el Najerilla, del Iregua y el Leza (Camero Nuevo y Camero Viejo) a las viñedos en altitud del Alto Cidacos y el Alto Alhama, sin olvidar las riberas de La Rioja y Navarra hasta que el Ebro abandona la región.

«Es un compendio espectacular de generaciones anteriores y actuales que dibujan un Rioja totalmente nuevo»

David Molina | Outlook Wines

«Rioja es la gran zona de España; me han gustado mucho los blancos y sorprendido Rioja Oriental»

Amaya Cervera | Spanish Wine Lover

«Es una sensación de progreso espectacular, de grandes vinos para competir con los mejores del mundo»

Lourdes Aedo | Jantour-El Correo

«Valles, pueblos, barrancos, 'terroirs', variedades..., sin duda es la cata del año»

Antonio León | Vinoteca Larría

Una zonificación, la propuesta de Antonio Remesal y quien esto escribe en 'Vinos Silenciosos', que atiende a los terruños geográficos y supera la tradicional y vaga demarcación oficial más ligada a lindes administrativos que a la diversidad real de climas, suelos y tradición de Rioja. «Es un compendio espectacular de vinos de 'clasicismo' y 'modernismo', de generaciones anteriores y las actuales y nuevas, que dibujan un Rioja totalmente nuevo». La conclusión es de David Molina, uno de los grandes catadores y formadores del país (Outlook Wines) y colaborador de Ferrán: «El momento», insiste, «es espectacular; esta Rioja silenciosa dice muchísimas cosas». Antonió León, en cuya vinoteca (Larría) está al tanto de todas las novedades que salen en Rioja, no duda en calificar de «brutal la experiencia». «Para mí, es la cata del año: valles, municipios, barrancos, terroirs, variedades, diversidad ... Vinos silenciosos son vinos inquietos y creo que esta es la mejor imagen que se puede dar de Rioja porque, además, es la realidad de lo que está pasando».

Y es que probablemente no haya región en el mundo capaz de ofrecer un menú tan completo: tempranillos, por supuesto, pero también otros varietales y vinos complementados con gracianos, incluso mazuelo, y también el redescubrimiento de la histórica 'tapada', la garnacha, quizás la variedad que mejor expresa los terruños, con fantásticas tandas en las zonas del Najerilla, Alto Cidacos (Tudelilla) y Yerga (Alfaro).

Lourdes Aedo, responsable del suplemento gastronómico Jantour (El Correo), es también clara: «Mi sensación es de progreso espectacular, de cosas muy nuevas y sensacionales, pero sin olvidar un clasicismo que sigue ahí siendo muy interesante, pero sobre todo hay calidad, grandes vinos para competir con las mejores zonas del mundo».

Amaya Cervera, Spanish Wine Lover, es otra de las periodistas invitadas a este repaso por Rioja: «Ésta es la gran zona vitícola de España y tiene un extraordinario potencial; me han gustado mucho los blancos y me ha sorprendido mucho Rioja Oriental, cuando se 'olvida' del tempranillo». «El momento de esta Rioja –agrega– es muy bueno, con la convivencia de diferentes estilos, clásicos e innovadores, y con la apuesta por los terruños».