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El Congreso tumba un intento más del PNV para articular una DOC vasca propia

Socialistas y populares suman sus fuerzas para apoyar el aumento del gasto militar al 2% delPIB ante la oposición de los morados

J. ARIAS / M. A. ALFONSO/ I. N.

Con 265 votos en contra, 49 a favor y 19 abstenciones la propuesta del Partido Nacionalista Vasco (PNV) sobre la creación de un consejo regulador propio para la subzona alavesa de Rioja, lo que en la práctica supondría crear una denominación de origen independiente para la comarca, no salió ayer adelante. En esta ocasión, los nacionalistas vascos querían aprovechar el debate sobre el estado de la nación para presentar una propuesta de resolución dirigida al Gobierno de España en la que reclamaban «la creación de una entidad de gestión propia de Rioja Alavesa, con las modificaciones legales oportunas» y la argumentan en la existencia de una supuesta «mayoría de operadores inscritos en la zona interesada» que así lo demanda, si bien este extremo nunca ha podido ser confirmado.

Entre los votos a favor se encontraron el de Unidas Podemos, el propio PNV y los separatistas catalanes. Que UP haya apoyado la propuesta significa que cuatro ministros del Gobierno –entre ellos el riojano Alberto Garzón, además de Yolanda Díaz, Ione Belarra e Isabel Montero– se hayan sumado a la causa. Sin embargo, se abstuvieron de votar ERC y Bildu. En el lado de los que impidieron que la iniciativa prosperara estuvieron, además de PSOE y PP, formaciones como UPN, Foro Asturias, Ciudadanos, Vox, PRC o Teruel Existe.

La propuesta peneuvista no es nueva. El pasado noviembre, durante la negociación presupuestaria, lograron calificar una proposición de ley para reforma la Ley de Denominaciones de Origen Suprautonómicas (como La Rioja) y que desembocaría en la creación de un nuevo consejo regulador de zona, exclusivamente de Rioja Alavesa, con la gestión íntegra y el control de la comarca, donde se tomarían, de forma independiente al resto de la DOCa, todas las decisiones trascendentes: desde los rendimientos de campaña a la promoción, la calificación de cosecha, la gestión de contraetiquetas y productos e incluso las labores de inspección, control y sanción. En definitiva, una denominación de origen propia. El paso dado provocó el rechazo frontal del Consejo Regulador de Rioja, aunque los nacionalistas vascos ya advirtieron de que la retirada no implicaba una renuncia a sus pretensiones.