Sala de barricas de una bodega de Rioja. / Sonia Tercero

Un intento de adueñarse de la marca Rioja, según las bodegas

Grupo Rioja, Bodegas Familiares y Centenarias coinciden en que la propuesta del PNV rompería el modelo actual de Denominación

Luis J. Ruiz
LUIS J. RUIZ Logroño

Al igual que sucede con las organizaciones agrarias riojanas, el grueso del sector productor, con el Grupo Rioja a la cabeza –la organización bodeguera dominante de la DOC con importante participación alavesa– ha sido contundente en su rechazo frontal al proyecto de escisión impulsado desde el PNV.

Íñigo Torres, gerente de Grupo Rioja, es claro: «Creemos que es una proposición de ley muy dañina que puede romper el modelo de Rioja». Recuerda que «la marca Rioja y las de las diferentes subzonas las han forjado muchas generaciones de viticultores y productores de esta Denominación, a los que pertenecen. Lo que plantea el PNV es que una parte se apropie esa marca y eso no lo podemos permitir», sostiene Torres recordando que su organización representa los intereses de bodegas alavesas que acumulan el 70% del valor de comercialización de esa zona.

«No podemos estar de acuerdo con que se parta la gestión y el control de la Denominación», incide Torres para quien dos de las claves del desarrollo «equilibrado y coherente» de la Denominación han sido «la unidad de gestión y los mecanismos de control», que se podrían perder.

Por ello, Torres reclama a las fuerzas políticas que «tengan en cuenta que el sector es el propietario de la marca Rioja y de la Denominación y que con su voto «respeten la decisión de los legítimos propietarios, que reiteradamente y de forma unánime se han posicionado en contra de esa proposición de ley».

Dede la Agrupación de Bodegas Centenarias (ABC), su coordinadora, Begoña Jiménez, también lamenta la propuesta 'jeltzale', que es «rupturista» y que alumbraría «una Denominación más débil, empequeñecida, en la que todo el esfuerzo que hemos realizado hasta ahora se dividirá por dos. Somos contrarios a esta medida», insiste Jiménez.

Contundente es también Ana Jiménez, coordinadora de Bodegas Familiares de Rioja, quien tilda de «intromisión política» el proyecto del PNV. «Pretende romper la Denominación con una propuesta que no tiene sentido porque supondría crear tres consejos reguladores, uno para cada zona reconocida por el pliego de condiciones de Rioja». Recuerda que Bodegas Familiares está a favor de la «diferenciación territorial [...], pero no respaldamos una propuesta basada en nuevas líneas políticas administrativas que, además rompen territorios geográficos uniformes, como la Sonsierra, por ejemplo, que comparten desde hace cientos de años viticultores alaveses y riojanos».

«Adivinamos detrás de la iniciativa un intento de posicionar los vinos de Rioja Alavesa por encima y en detrimento del resto, con la capacidad económica conocida por todos del Gobierno Vasco y sin obedecer a criterios objetivos ni reales del mercado», dice Jiménez, que sostiene que transferir «de facto» la competencia sobre las denominaciones supraautonómicas a las comunidades «supondría la ruptura definitiva de la DOCa Rioja por intereses políticos y no del propio sector vitivinícola».