«Hay interés e importadores que quieren trabajar estos vinos»

Eduardo Hernáiz Finca la Emperatriz

A. GILLOGROÑO.

Los hermanos Hernáiz han hecho una fuerte apuesta por los nuevos vinos de viñedo singular catalogando como tal los parcelas de mayor edad de Finca la Emperatriz (Baños de Rioja), una espectacular e histórica propiedad, muy singular en sí misma por un atípico suelo de cascajo y por una integral térmica muy fría respecto al conjunto de la Denominación de Origen. La bodega sacará al mercado a principios del 2020 un nueva referencia, en versión tinto y blanco, Finca la Emperatriz Gran Vino de la añada 2016, todavía no acreditada como vino de viñedo singular, pero sí la posterior de 2017: «Antes de la aprobación de la nueva categoría ya estábamos trabajando en un vino que mezclase variedades de los viñedos más viejos, con la idea de hacer un gran 'clásico' de Rioja que llevará la contraetiqueta de reserva y, a partir de la cosecha 2017, lo hará junto con la de viñedo singular», explica Eduardo Hernáiz. «Nosotros -continúa- no creemos que sean incompatibles los vinos de un viñedo único con las menciones tradicionales de envejecimiento, pero evidentemente nada tienen que ver con los reservas de tres y cuatro euros que no se deberían producir en Rioja».

Hernáiz considera que ayer fue «un día importante para Rioja» por cuanto por primera vez en sus casi cien años como denominación de origen «empieza a poner nombre y apellido a sus viñedos». «Casi todo el mundo -explica- tiene un viñedo especial, que trabaja con cariño, y estoy convencido de que, una vez aprobados los primeros, habrá más bodegas y viticultores interesados en esta nueva categoría que certifica un origen concreto, así como la calidad excelente del vino». El bodeguero señala que «nos queda una importante labor de comunicación, aunque, sobre todo en la parte internacional, hemos despertado ya un interés notable, con importadores dispuestos a trabajar esta categoría que contribuirá a dignificar precios y la imagen de Rioja».

En cuanto al mercado nacional, Hernáiz apunta que «la gente todavía anda un poco más 'perdida', pero cuando los vinos salgan al mercado todo será mucho más fácil, si bien me gustaría que varios bodegueros, que llevan muchos años trabajando vinos de finca y demandando una diferenciación por parte del Consejo Regulador, se sumasen a la nueva categoría, que es la única que acredita que las uvas vienen de un único viñedo».