Miguel Herreros

'Jaleo X', la gama de vinos «más caótica y diversa» de la UR

Los alumnos de la X Promoción del grado en Enología presentan su nueva añada, compuesta por dos blancos, un tinto, un rosado y una ginebra

Irene Echazarreta
IRENE ECHAZARRETA

Sobre la mesa, un estuche con una amplia gama de colores, acompañado por cinco botellas con sus respectivas etiquetas, todas bajo la marca 'Jaleo X': un tinto, un rosado, una ginebra y dos blancos, uno de ellos fermentado en barrica de acacia. El conjunto, una nueva gama de productos elaborada por la décima promoción del grado en Enología de la Universidad de La Rioja (UR) que, aunque forma parte de un proyecto puramente académico, puede compararse con un buen vino comercial por su complejidad y potencia aromática.

Han sido once los alumnos de esta décima promoción quienes, en base a los retos que afrontaron durante todo el proceso de elaboración de los vinos y bebidas, que comenzó en septiembre del pasado año, han decidido bautizar este proyecto con el nombre 'Jaleo X'. Porque esta denominación, además de ser su etiqueta diferencial, también es un fiel sinónimo del trabajo y del esfuerzo que han llevado a cabo en los laboratorios de la Bodega Experimental del Complejo Científico Tecnológico (CCT). «El mejor resumen de nuestro trabajo es el nombre que le hemos dado, porque ha sido todo un jaleo. Somos de diferentes puntos de España y de China, y cada uno hemos aportado nuestro granito de arena. Ha sido un caos, pero gracias a esta diversidad ha salido esta gama de productos tan maravillosa», reconoce Ángela Bueno, portavoz de la X Promoción del grado en Enología, en la presentación de esta gama.

La también colaboradora ha sido la responsable de presentar los vinos esta mañana, así como de agradecer la colaboración recibida de las instituciones y familias para poder elaborar esta gama. «Nos dieron una barrica de madera de acacia que no es común para la elaboración de blancos. También hemos realizado otro blanco con la misma variedad de uva para poder realizar una comparación entre el fermentado en barrica y el joven del año; luego están la ginebra, el tinto joven y el vino rosado garnacha». De todos ellos, «la joyita» es el blanco fermentado en barrica de acacia, «porque no es nada común, de ahí que sea nuestra estrella».

Estuche y botellas elaboradas con el diseño de la Esdir. / M. HERREROS

Por el camino han surgido todo tipo de problemas. «Se perdió toda la uva por la granizada y tuvimos que recurrir a las fincas del Servicio de Investigación y Desarrollo Tecnológico Agroalimentario (CIDA) del Gobierno de La Rioja, donde hacía tiempo que no se recogía la uva, donde no había tanta como podía haber en La Grajera y donde su estado no era el deseado», ha apuntado el estudiante Samuel Mateo Rodríguez. De ahí la colaboración de dos explotaciones familiares, que cedieron la uva para que los estudiantes pudiesen elaborar sus vinos experimentales. «Tuvimos que partir de lo que nos cedieron. Para algunos ha sido nuestra primera elaboración en bodega, que, cuanto menos, ha sido un reto», ha añadido Rodríguez.

Si la elección del nombre fue decisión de los estudiantes, el diseño de las etiquetas fue cosa de la Escuela Superior de Diseño de La Rioja. Los alumnos del máster en Diseño Integral de Packaging para la Industria Alimentaria y Vitivinícola presentaron cinco propuestas, entre las que se seleccionó la que mejor representaba los vinos y la bebida espirituosa de la décima promoción de Enología. «Nos basamos en la composición de varias capas de color, mediante las que quisimos representar la jovialidad de los estudiantes, que salen ahora al mundo laboral», ha explicado Loli Liébana, responsable, junto a Lorena Leciñana, del diseño del packaging. De ahí que su sistema se divida en dos partes, «una etiqueta común para todas las botellas y una superposición, que lleva la información de cada vino. En un primer vistazo se crea un jaleo, porque no se descifran bien los datos, para que el usuario interactúe con el producto y no sea una cata simple».