Miguel Herreros

El 4.0 llega al mundo del vino

El uso del big data procedente de empresas del sector del vino para la optimización de procesos es la base de una nueva plataforma desarrollada por JIG

Inés Martínez
INÉS MARTÍNEZ Logroño

El uso de la tecnología para optimizar los procesos en el mundo del vino, desde la recogida de la uva hasta el etiquetado o las ventas ya es una realidad. La industria 4.0 ha llegado al sector del vino y ya cuenta con la primera «plataforma integrada e interoperable de datos orientada y especializada», gracias a un proyecto tecnológico e innovador desarrollado por JIG Digital, impulsado por la FER y AERTIC, con la participación de cinco importantes firmas bodegueras: Bodegas Franco Españolas, Bodegas Olarra, Bodegas Ontañón y Viñedos de Aldeanueva, así como Intranox como industria auxiliar. Esta plataforma facilitará la toma de decisiones en los procesos productivos de las empresas.

En la rueda de prensa de presentación del proyecto han participado Jaime García-Calzada, presidente de FER, José Luis Pancorbo, presidente de AERTIC, Ignacio Gurría, director general de JIG Digital y Eduardo Urrestarazu, director financiero de Bodegas Franco-Españolas. García-Calzada ha destacado que este proyecto va a «facilitar la toma de decisiones de las bodegas», algo que es una «ventaja muy competitiva». Además, ha destacado que la FER considera que «cuanta más innovación, mayores ventajas van a tener nuestras empresas en competitividad y creación de riqueza para nuestra región» .

Básicamente el proyecto consiste en la recopilación de datos para luego emplearlos en la optimización de procesos. Todo ese big data que se consigue puede ser expuesto para que no solo la empresa que lo produce lo utilice, sino para que pueda servir a otros para la mejora del trabajo. Aunque, como ha explicado Gurria, la gestión de los datos pertenece a cada empresa. Otro de los significados de esa recopilación de datos es que su crecimiento será exponencial, por lo que el futuro del proyecto es grande.

Por su parte, Gurría ha hablado de los puntos clave del proyecto: la sectorización y la verticalización de los procesos. «Tan importante es desarrollar tecnología como emplearla», ha dicho y ha desgranado cuál es el papel de cada una de las entidades participantes. «La incorporación de las cinco bodegas es imprescindible ya que aportan el conocimiento: en el caso de Viñedos de Aldeanueva, la parte de campo como puede ser maduración de la uva o datos históricos. Franco Españolas, la especialización en la producción, la automatización y las órdenes de producción. Ontañon, los sistemas de calidad automatizados y procesados de forma inteligente. En el caso de Internox, como industria auxiliar, ha hablado de la importancia del aporte de información desde el punto de vista de los depósitos: temperaturas, eficiencia, ahorro de energía,... Y para terminar, Olarra, el conocimiento en la fase de elaboración, niveles de oxígeno del vino, automatización, análisis predictivos...

Los participantes en el proyecto llevan más de un año trabajando en ello y reconocen ahora ha llegado el momento de lanzarlo para impulsar que más empresas se unan a él. Durante este tiempo, han podido observar de los datos recopilados que el uso de la nube es algo necesario en el sector del vino y que hay una inquietud sobre sus procesos de digitalización.

Como ejemplo concreto de proyecto, Urrestarazu, ha hablado del proceso de embotellado. «Sensórica de línea, velocidades, rendimientos, fallos... todo se analiza para tomar decisiones de gestión y ser más eficientes» ha dicho y ha explicado que para ellos «el uso de las nuevas tecnologías es imprescindible y completamente compatible con una bodega clásica, quizás tenga un lado menos romántico, pero es imprescindible».