Luis Vicente Elías. / Ernesto Pascual

«Son lugares esenciales en la cultura riojana; hay que cuidarlos»

Luis Vicente Elías observó barrios de bodegas desde el aspecto cultural y social

Ernesto Pascual
ERNESTO PASCUAL

El Congreso pone la mirada sobre los barrios de bodegas desde los puntos de vista de la arquitectura, de la geología, de la arqueología, desde viticultores y enólogos... Luis Vicente Elías, doctor en Antropología, los observó desde el aspecto cultural y social.

– ¿Qué suponen en nuestra forma de ser como riojanos?

– La primera cita que existe sobre bodegas es del siglo X en Grañón. Hasta entonces, el vino se elaboraba en el exterior, en lagares rupestres... Desde entonces, se necesita un espacio de elaboración alrededor de la actividad vitivinícola. Se usaba en vendimias y en las trasiegas. Convertirse en espacio social hace que los barrios de bodegas tengan una continuidad anual. Los barrios de bodegas han sido un espacio social y de convivencia importante, hasta en nuestros días.

– En su charla habló de Logroño.

– En la calle Cuatro Cantones, los vecinos comienzan a referirse a finales del siglo XIX a las bodegas, a que está toda la gente en la calle Rúa Vieja bebiendo vino a jarrillo. El Ayuntamiento tuvo que sacar una norma para regular aquello, porque el barrio se llenaba de «gente menesterosa» que no tiene otro lugar al que ir tras la jornada laboral. Por cierto, en esa calle está cerradito el Centro de la Cultura del Vino... Independientemente de la elaboración, eran los lugares sociales. Son esenciales en la cultura riojana y es imprescindible estudiarlos, cuidarlos y recuperarlos.