Íñigo Torres, en una imagen de archivo en uno de los balcones de la Federación de Empresas de La Rioja (FER). / Sonia Tercero

«Ningún negocio da una rentabilidad del 100% como tuvo el viticultor en 2018»

Torres niega que se haya pagado por debajo de coste y asegura que «incluso en momentos complicados este sector es rentable para todos los eslabones de la cadena»

Alberto Gil
ALBERTO GIL Logroño

Rioja es rentable, aun en momentos difíciles como el actual. Eso al menos asegura el gerente del Grupo Rioja, la organización mayoritaria de bodegas, consciente de que tras el proceso de renovación del Consejo Regulador volverá a crecer e incluso sobrepasar el 80% de toda la rama comercial, con la incorporación ya anunciada de Marqués de Cáceres y otras compañías. Torres niega que se haya pagado la uva por debajo de coste, como denuncian las organizaciones agrarias, y asegura que en este sector hay que hacer cuentas a medio plazo: «Ningún negocio da rentabilidades del 100% como tuvo el viticultor en 2018, con precios de 1,2 céntimos el kilo».

– ¿Volverá a crecer Grupo Rioja tras la renovación?

– Hay que esperar a ver cómo termina el proceso de adhesiones. A pesar de las dificultades, hemos hecho un buen trabajo.

«Hay acuerdos firmados que no se pueden aplazar 'sine die' y debemos planificar el futuro»

LAS FRASESNUEVAS PLANTACIONES

– Hay organizaciones minoritarias, agrarias y de bodegas, que piden reformas de estatutos. ¿Están equilibradas las fuerzas en la Interprofesional y el Consejo?

– La Interprofesional se creó en 2003 y durante casi un año se estuvieron negociando los estatutos. Fue difícil y todo el mundo dejó cosas fuera para sacarlos adelante con un apoyo cercano al 90%. Los estatutos se pueden cambiar pero para ello es necesario un consenso de, al menos, el 75%.

– La realidad es que nada se puede decidir sin Grupo Rioja, es decir, tienen capacidad de veto.

– Una de las grandes cesiones de Grupo Rioja con la constitución de la Interprofesional fue que los acuerdos se tomaran por al menos el 75% de los votos totales. Es decir, hay que debatir mucho para sacar adelante cualquier cosa, pero si alguien está molesto con esta situación es muy fácil: quitamos la posibilidad de veto que comenta, pero los acuerdos se reducen al 50%. No podríamos vetar nada pero también sería más fácil tomar decisiones. Tampoco sería lógico que se llegara a acuerdos sin una asociación que vende el 80% del vino de Rioja.

– Toca cambio de presidencia con el turno del sector productor. ¿La apoyará Grupo Rioja?

– Por supuesto. En la Interprofesional está regulada la paridad, la igualdad entre viticultores y bodegas, y el intercambio de la presidencia. Ahora le toca al sector productor.

– ¿Qué balance hace de los cuatro años de Fernando Salamero?

– Netamente positivo pese a las dificultades. Comenzamos con una gran helada en 2017 y acabamos con la pandemia en 2020. Entre tanto, tuvimos dificultades como el brexit o los aranceles de EEUU. En estos cuatro años, hemos impulsado las menciones de viñedo singular, de municipio y de zona, mejorado la crianza de los vinos de reserva y hemos terminado con un Plan Estratégico. El balance de la presidencia de Salamero creo que es muy positivo.

«Son proporcionales; es normal que las bodegas más grandes se lleven más dinero»

AYUDAS AL ALMACENAMIENTO

– Las perspectivas, sin embargo, no son buenas, según el propio Plan Estratégico, para estos nuevos cuatro años...

– Por muchas circunstancias, y sobre todo por la pandemia, ha habido una caída muy importante de la demanda y hemos intentando sujetar la oferta con una cosecha corta en 2020. Es cierto que la ratio es alta y presiona los precios a la baja. El futuro no es fácil pero ya hemos salido de situaciones complicadas. Ello se hace vendiendo más y conteniendo la oferta, con decisiones que ya hemos tomado sobre rendimientos y que, probablemente, habrá que seguir adoptando este año.

– Esta pendiente un nuevo reparto de fondos extraordinarios del PASVE, 202 millones. Es decir, menos dinero con más vino en las bodegas que hace un año. ¿Qué debería financiarse?

– La destilación no encaja en Rioja y la vendimia en verde sería muy positiva si fuera parcial, es decir, no eliminando la uva de parcelas enteras, pero la legislación comunitaria no lo permite. Nos queda por tanto el almacenamiento de vinos, que es la mejor fórmula para que llegue dinero a Rioja.

– El año pasado tres grandes bodegas se llevaron el 42% de los 5 millones que llegaron a Rioja. ¿Habría que poner topes para redistribuir las ayudas?

– Todas las bodegas tienen capacidad para optar a estas ayudas, la misma cantidad por litro, aunque, por supuesto, es proporcional. Las bodegas que más vino tienen han dejado de vender más y son las que más uva han comprado a los agricultores. Es normal que se lleven más ayudas. No creo que sea justo hablar de límites.

– Los sindicatos agrarios denuncian que esta vendimia se ha pagado la uva por debajo de coste.

– Este no es un sector de corto plazo. Hay que analizarlo en periodos de cinco años como mínimo. Y, en este sentido, en el último lustro el precio de la uva ha sido superior a 95 céntimos, muy por encima de los costes de producción. La rentabilidad por tanto ha sido muy positiva para los viticultores.

– 95 céntimos, pero en 2017 hubo un gran helada y el año pasado el rendimiento fue del 90%.

– Esto es negocio a medio y largo plazo. Cuando en 2018 se pagó a 1,20 euros el kilo hubo rentabilidades para el viticultor del 100% y eso no lo hay en ningún otro negocio. Incluso en los momentos más complicados, este sector es claramente rentable a medio y largo plazo para todos los eslabones de la cadena. La clave está en eliminar los dientes de sierra y para esto están los contratos plurianuales. El futuro de Rioja pasa por ese tipo de contratos.

– Hay nuevas plantaciones paralizadas por la crisis. ¿Seguirán en el cajón al menos hasta que vuelva el equilibrio al sector?

– Hay acuerdos firmados con un número de hectáreas pendientes. Nosotros defendemos el crecimiento ordenado, no sin control como otros competidores, pero hay que crecer. Si no lo hacemos, cuando las ventas tiren habrá que volver a tirar de rendimientos y la calidad se resiente. Para hacer frente a las ventas de 2025 hay que tomar decisiones.

– ¿Para 2022, entonces?

– Digo que debemos planificarlo. La coyuntura ha aplazado acuerdos ya tomados, pero no se pueden aplazar sine die.

– ¿Hay tensiones en el modelo de negocio de la DOCa, entre grandes y pequeñas bodegas?

– Algunas asociaciones han decidido elevar el tono en este proceso de renovación, que no elecciones, utilizando incluso datos sesgados. Puede que parezca que ha subido más la tensión pero cuando se pase esperamos que el clima vuelva a la normalidad y sigamos hablando todos y mejorando el sector del Rioja.