Mujer, apasionada y tenaz

Cristina Forner posa con uno de los vinos de Bodegas Marqués de Cáceres, empresa que preside/L.R.
Cristina Forner posa con uno de los vinos de Bodegas Marqués de Cáceres, empresa que preside / L.R.

Cristina Forner, presidenta del Grupo Marqués de Cáceres, asegura que «esta es la clásica bodega familiar construida a base de mucho sacrificio, con saltitos de pulga, año a año»

Diego Marín A.
DIEGO MARÍN A.Logroño

Cristina Forner es una de las grandes damas del Rioja. Presidenta del Grupo Marqués de Cáceres, recientemente ha sido seleccionada «por su trayectoria profesional» como la ganadora de la dirección territorial de La Rioja y Aragón del Premio Mujer Empresaria CaixaBank 2019, cuyo objetivo es «aumentar la visibilidad, credibilidad, aceptación, reconocimiento social y respeto a la mujer empresaria, ayudando a crear consenso social sobre su importante papel en el mundo económico y social», explica Cristina González, directora territorial de CaixaBank en Aragón y La Rioja.

Nacida en Saint Aignan sur Cher (Valle del Loira) en 1953, Cristina Forner es licenciada por la Escuela Superior de Comercio y Administración de Empresas y se formó en el Instituto Superior de Enología de Burdeos. Comenzó su andadura empresarial en París, donde montó un negocio inmobiliario dedicado a la gestión y rehabilitación. «Mi padre fundó la bodega en 1970 y cuando necesitó un refuerzo, en 1984, me vine a La Rioja para desarrollar la exportación de Marqués de Cáceres», recuerda Cristina Forner.

Ha sido seleccionada «por su trayectoria profesional» como la ganadora de la dirección territorial de La Rioja y Aragón del Premio Mujer Empresaria CaixaBank 2019

Durante quince años, viajando seis de cada doce meses, logró situar a la compañía en 120 países y que exportara la mitad de su producción. En el 2007, tras la jubilación de su padre, fue elegida por el consejo de administración como presidenta del Grupo Marqués de Cáceres, cargo que ostenta desde entonces. «Esta es la clásica bodega familiar construida a base de mucho sacrificio, con saltitos de pulga, año a año», subraya Cristina Forner, quien ha sido una de las pioneras en el mundo del vino. «Cuando me incorporé a la bodega las mujeres éramos un elemento raro en el mundo del vino. Además, tenía mucho acento francés, que he ido perdiendo, y tuve que hacer un esfuerzo importante de integración en los dos sentidos», declara Cristina Forner.

«Mi padre fundó la bodega en 1970 y cuando necesitó un refuerzo, en 1984, me vine a La Rioja para desarrollar la exportación de Marqués de Cáceres» cristina forner

No obstante, ella contrarrestó la adversidad. «Las mujeres somos muy apasionadas y tenaces, cuando deseamos algo es muy difícil que tiremos la toalla», asegura. En el 2014 la bodega adquirió 124 hectáreas de viñedo en Rueda, «una oportunidad de desembarcar en una denominación de origen importante de vinos blancos, allí elaboramos un verdejo y un 'sauvignon blanc'». Su filosofía, sea en Rioja o en Rueda, es «mantener la identidad local con proyectos dinámicos, una forma de dinamizar la estrategia de la empresa». Y es que, advierte Forner, «queremos convertirnos en una de las mejores referencias de vinos en el mundo, algo que es ambicioso, pero trabajamos a diario para conseguirlo». Y al frente de este proyecto está una mujer, Cristina Forner.

«Hay que mantener la identidad local con proyectos dinámicos, una forma de dinamizar la estrategia de la empresa» cristina forner