Ricardo Fernández cata uno de sus vinos en bodegas Abeica, en Ábalos. / JUSTO RODRÍGUEZ

Vino de Rioja

La nueva generación 'enciende' Abeica

El Basque Culinary incluye a Ricardo Fernández (26 años) entre los 100 jóvenes talentos gastronómicos del país y Luis Gutiérrez 'bendice' ya sus vinos en redes sociales

ALBERTO GIL

Si es usted aficionado al vino no le descubriré Bodegas Abeica (Ábalos). Su Chulato es uno de los vinos más accesibles y honestos que ha 'parido' Rioja. Más concretamente, Isabel Fernández, enóloga, defensora a ultranza de la maceración carbónica y de su pueblo. Chulato es una de las referencias de las barras del norte del país, pero, con la incorporación de Ricardo Fernández, sobrino de Isabel y nueva generación de la casa, Abeica está echando leña a la caldera. «Cada generación tiene que aportar, como lo sigue haciendo mi abuelo con más de 90 años y visitando la viña y la bodega todos los días», dice. «He querido hacer una colección de vinos distintos –continúa–, expresando el potencial que tenemos y trabajamos en los viñedos familiares de Ábalos».

Con 26 años recién cumplidos, Ricardo Fernández fue incluido hace unos meses entre los '100 jóvenes talentos de la gastronomía española', un lugar reservado para un único viticultor en todo el país y que reúne a las mejores promesas españolas del ámbito gastronómico nacional desde un punto de vista muy amplio: pequeños productores de alimentos, chefs, empresarios, emprendedores, fundadores de 'startup' gastronómicas... «Fue una sorpresa total, no tenía contacto con ellos y un lunes me dijeron que habían investigado mucho el mundo del vino y que si quería ir a unas jornadas que iban a organizar en San Sebastián». «Resultó una experiencia inolvidable», remacha.

Los vinos

«Me siento un privilegiado; siempre he tenido el apoyo de mi familia para hacer y probar lo que quisiera»

Ricardo hizo su primera elaboración cuando empezaba a estudiar Enología, con la cosecha 2016: «Quería hacer un blanco que expresase el potencial de la viura de Ábalos y, con mi abuelo, decidimos que las mejores uvas estaban en la viña 'Santa Ana'».

De aquella primera experiencia salieron 256 botellas de Abaris Blanco [una barrica] y, mientras terminaba la carrera, y haciendo prácticas con uno de los grandes, Marcos Eguren (Sierra Cantabria), ideó el resto de una espectacular colección de varietales, parcelarios y vinos de pueblo: Abeica Colección de Viñedos, una evolución del Chulato tradicional con selección de viñedos y de racimos de Ábalos; los varietales Mazuelo de Larrumbe y Abeica Garnacha, junto con Abeica Carronillo (tempranillo 88%, garnacha y viura): «Cada año vamos aprendiendo y, alguna cosa más tenemos entre manos porque una vez que empiezas no puedes parar», explica entre risas. «Lo que busco es expresar el potencial de los viñedos y las diferentes variedades, siempre autóctonas, en una zona tan especial como es Ábalos», detalla: «Ver cómo el mazuelo se expresa con su carácter más fresco y frutal, cómo la garnacha sorprende por su carácter aromático y sincero, mientras que Carronillo es nuestra punta de lanza: un vino serio, elegante y complejo».

Ricardo explica que «el principal trabajo lo hacemos en campo y la clave es el equilibrio de fruta fresca con ese puntito de madera bien integrada, que es como mejor creemos que se expresa Ábalos a través del vino».

Los 'martes of wine'

El viticultor continúa formándose y, sobre todo, probando vinos del mundo. Junto con Miguel Eguíluz (Cupani), José Gil, Miguel Merino junior, Álvaro Loza y otros jóvenes viticultores y bodegueros de la comarca han institucionalizado los 'martes of wine', una academia no reglada que, una vez a la semana, se reúne para catar. «Somos muy buenos amigos y tengo la suerte de formar parte de este grupo; para mí, además de colegas, son ya referentes en el mundo del vino», indica.

El 'martes of wine' es el mejor espíritu de esta nueva hornada de viticultores, abierta y generosa, que comparte conocimiento, aciertos y errores. «El momento que ahora mismo se vive en Rioja es muy interesante; hay mucha gente haciendo grandes vinos en todas las zonas», opina. «Es lo que necesita esta región, quizá sin tantas trabas burocráticas y con más ayuda del Consejo Regulador, pero ojalá que salga mucha más gente así, ya que esto enriquece la denominación y el mundo rural». En este sentido, Ricardo vive en Ábalos, con su familia –cuarta y quinta generación de viticultores– y no tiene intención de moverse de allí. «Tenemos la suerte de contar con un gran patrimonio vitícola», razona. «Me siento un privilegiado –continúa–, ya que siempre he tenido el apoyo y la libertad de mi familia para poder hacer y probar lo que sea; de hecho, elaboro con mi tía mano a mano y me lo pone muy fácil».

Luis Gutiérrez, catador para Robert Parker, ya ha 'bendecido' también a Ricardo y a Abeica en sus redes sociales. «Este es un nuevo nombre en Rioja que debes recordar: Abeica. ¡Me alegraron el día!», escribió el catador. «Es muy gratificante que una persona como Luis hablé así de nosotros», responde Ricardo. «Estamos muy contentos y agradecidos, pero sobre todo por cómo está respondiendo el mercado».