Los hermanos Iker y Alberto Martínez observan los viñedos desde la bodega; a la izquierda labores de selección tras la vendimia, y debajo una de las parcelas. / J.R./L.R.

El nuevo Altún 2019

Bodegas Altún. Los hermanos Martínez Pangua presentan un vino que estrena precinta genérica para dar uso a fudres, bocoyes, y hormigón y unifica los viñedos empleados antes para Crianza y Reserva

REDACCIÓN

Los hermanos Martínez Pangua acaban de presentar su nuevo vino: Altún 2019. Es el fiel reflejo de la perfecta simbiosis entre viñedos ubicados en tres de los pueblos más reconocidos internacionalmente en la elaboración de grandes vinos: Baños de Ebro, Laguardia y San Vicente de la Sonsierra. Viñedos de los que antes se elaboraba Altún Crianza y Altún Reserva.

Ese cambio les ha permitido acercarse más al vino que ellos querían. «Nosotros buscábamos un vino que nos enamorase, hecho a nuestro gusto, en el que pudiéramos utilizar barri cas tanto de 225 litros como de 500, e incluso fudres o cubas de hormigón para preservar la fruta, y por eso decidimos presentar este vino con una precinta genérica», explican los Martínez Pangua.

Con el nuevo Altún y el resto de nuevos vinos han conseguido su objetivo de que cada uno de los vinos exprese su origen a la perfección, y ésto ha sido de gran agrado para sus clientes ya que «Debido a la demanda, este año hemos incorporado el sistema de cupos o reservas para nuestros vinos de parcela, Rosé y Ana», ex- plica Alberto, que junto a su hermano Iker, gestiona la bodega a día de hoy.

En cualquier caso, la característica predominante de los vinos de Altún, de antes y de ahora, es su arraigo a la tierra donde los vinos de la bodega encuentran su origen. Iker y Alberto son la tercera generación de una familia de viticultores que dieron el paso a vinicultores.

Justo Rodríguez

Larga trayectoria familiar

El bisabuelo de estos jóvenes bodegueros era un agricultor que tenía campos de cebada pero también alguna tierra con viñas. El abuelo dio el paso hacia la viticultura y hacía algo de vino que vendía a granel. Fue José António Martínez, padre de Iker y Alberto y fundador de Bodegas Altún, el que ya en 1989 decidió empezar a elaborar vino con su propia etiqueta. Inicialmente, empezó con vinos de maceración carbónica y fue un poco después cuando comenzó a elaborar elaborar Crianza y Reserva de la formade la forma más tradicional de Rioja.

El paso al frente de los hermanos Martínez Pangua hizo que la vinculación a la tierra se hiciera más patente al separar sus vinos entre vinos de pueblo y vinos de parcela, adoptando la clasificación de Borgoña (Grand Cru y Premier Cru), ya que se adapta a la perfección a su interpretación de los viñedos.

Justo Rodríguez

Vino de parcela

Cada uno de sus vinos mantienen una estrecha vinculación con las parcelas que dan origen a las uvas con las que se elabora. «Son vinos de la tierra, y por ello, vinos más cambiantes. Tienen el carácter del año climatológico, pero también mantienen un ADN propio», explica antes de añadir: «No es una receta exacta, pero mantiene muchas de sus características» y aporta el ejemplo de la parcela de Villacardiel «que está ubicado en la falda de la Sierra Cantabria, en Laguardia, sobre un suelo calizo. Eso nos proporciona racimos más sueltos, de taninos más finos, y de mayor concentración. Su altitud hace que no se alcanzen grandes temperaturas y adquiera una mayor acidez, vir tud que ahora con el cambio climático resulta un privilegio en una uva», comenta Alberto.

Las características de los vinos que elaboran los hermanos Martínez Pangua parecen ser del agrado de los mercados, porque todos ellos encuentran acomodo en diferentes mesas: «Son vinos para todos los públicos aunque cada uno tiene sus preferencias. Por ejemplo, el Altún Rosé es más demandado en las zonas de costa, el Altún y los vinos de parcela se exportan a más de 20 países diferentes, y Albiker tiene un ámbito más regional porque es un vino de maceración carbónica con más arraigo en esta zona».

Precisamente, este Albiker –junto a Altún 2019– es uno de los dos últimos lanzamientos de Bodegas Altún. Apenas hace unos días que ha sido ya puesto en el mercado.

Albiker se trata de un vino jo- ven, de 2021, que estaba siendo esperado por muchos fieles de la marca, ya que la cosecha anterior se agotó hace ya 2 meses. «Es el fiel reflejo de la vendimia. Es un vino autentico, puro, que no es sino el zumo de uva fermentado y embotellado», señala Iker, quien también comenta con mucho orgullo que se trata de un vino con una gran presencia de aromas y sabores frutales, con una gran untuosidad en la boca y un equilibrio «impresionante».