Imagen de la vendimia pasada en la localidad de Briñas. / SONIA TERCERO

El Observatorio de Precios confirma que el viticultor perdió dinero la pasada vendimia

Agricultura actualiza los datos de precios, con ventas de vino bajo coste medias de entre el 10% (tinto) y el 17% (blanco) para graneles de cooperativas y cosecheros

Alberto Gil
ALBERTO GIL Logroño

La Consejería de Agricultura del Gobierno de La Rioja ha hecho público, en su boletín semanal de precios agrarios, un avance de los precios medios percibidos por las ventas de precio a granel de la cosecha 2020 en el mercado interno de Rioja, con pérdidas generalizadas para los productores. Las hubo, pérdidas, en las ventas de uva a las bodegas y también, mayores, en las entregas de graneles transformados por cooperativas y cosecheros en el mercado interno.

Así las cosas, los precios medios ponderados percibidos y confirmados hasta la fecha por la Consejería de Agricultura de vino de la cosecha 2020 son de 15,33 euros la cántara (96 céntimos el litro) de vino tinto, de 14,97 euros la de rosado (94 céntimos el litro) y de 12,58 euros (79 céntimos por litro) la cántara de blanco. La Consejería informa también en su boletín semanal de que «el número de partidas sin vender a estas alturas de campaña son escasas», lo cual, al menos, es una buena noticia de cara a la cada vez más cercana próxima vendimia.

Los precios estimados para los graneles se sitúan claramente por debajo de los costes de producción calculados por el propio departamento del Gobierno regional, que fueron de 17,16 euros para la cántara de tinto, de 16,84 para la de rosado y de 14,63 para el vino blanco. Pasados a litros, el socio de cooperativa o el cosechero que vendió su vino a granel habría perdido 11 céntimos por litro de vino tinto (más del 10%), otro tanto por el litro de rosado y 12 céntimos (17%) por el litro de blanco.

La ley de la cadena

Las pérdidas, que en algunos casos son superiores y, en otros, especialmente en contratos plurianuales, inferiores o inexistentes, sí ponen de manifiesto que, a pesar de que la Ley de la Cadena Alimentaria impide las ventas por debajo de coste para los productos agrarios, estas se produjeron de forma generalizada en la campaña pasada con los graneles de vino de Rioja.

En el caso de la uva sin transformar, Agricultura publicó hace un par de meses con la actualización del estudio de costes de producción por kilo de uva y litro de vino del año pasado una estimación del precio recibido por los viticultores. La Consejería estimó dicho precio medio percibido en 63,32 céntimos para la uva tinta y en 51,93 para la uva blanca, cuando los costes de producción oscilaron entre los 67,8 y 68,4 para la uva tinta (en función de su cultivo en vaso o espaldera) y 56,7 y 55,2 céntimos para la blanca. Es decir, las pérdidas medias fueron una realidad para los viticultores la vendimia pasada (entre el 7 y el 8% en uva), pero casi se duplicaron para las cooperativas y cosecheros que elaboraron vino y vendieron su cosecha o parte de ella transformada.