Los hermanos Ana y Jesús Martínez Bujanda en Walla Walla. / L. R.

«A mi padre le gustaría tener 30 años para liderar en persona el proyecto de EE UU»

El bodeguero riojano, tras desembarcar con bodega y viñedo en Washington State, ha sido elegido uno de los 40 jóvenes más influyentes del vino en Estados Unidos

Alberto Gil
ALBERTO GIL Logroño

De pionero a pionero. De Jesús Martínez Bujanda, sénior, a Jesús Martínez Bujanda, júnior. De Valdemar, en Rioja, a Valdemar Estates, en EE UU. Dicen que cada generación debe aportar algo nuevo y en ello está Jesús Martínez Bujanda, elegido uno de los 40 jóvenes más influyentes del sector del vino en USA después de trasladar allí su residencia. El 26 de abril de 2019, Valdemar abrió una nueva bodega en Walla Walla, en Washington State, y en apenas dos años, incluso pandémicos, se ha convertido en una referencia de la zona. Fue la primera inversión de una compañía europea en esta región vitícola, no tan conocida en el Viejo Mundo, pero mucho más que emergente y donde la botella más barata se vende por encima de 20 dólares.

– ¿Qué le dijo su padre, Jesús Martínez Bujanda sénior, cuando planteó a la familia invertir en Washington State?

– La primera reacción fue pensar si mi hermana Ana y yo nos habíamos vuelto locos, pero mi padre es un innovador y así lo ha demostrado durante toda su trayectoria en Rioja. Tras aquel primer momento de sorpresa, está entusiasmado con el proyecto y lo que más le fastidia es no haber podido estar allí durante la puesta en marcha de la nueva bodega por la pandemia. Fue el primero que empujó y, de hecho, sé que le gustaría tener treinta años para liderar el proyecto.

– ¿De dónde le viene la vinculación con Washington State, con EE UU?

– Había estudiado allí y seguía manteniendo relación. Es una zona más que emergente en elaboración de vinos. De hecho, está por detrás de Nappa en conocimiento, pero por encima de Oregón. Es la segunda región más importante de EE UU con un concepto muy borgoñón, de valorar los viñedos y muy vinculada al 'terroir'. Nosotros ya hemos plantado un viñedo en un cañón en la montaña. Son unos 100 acres (unas 40 hectáreas), de los que el 40% son para plantar viña y de momento hemos hincado 2,5 hectáreas. Es un paraje espectacular, con un gran desnivel y donde hasta ahora no había plantado nadie. Era un riesgo, pero queríamos hacer algo diferente.

– Apenas lleva un año allí y ha sido elegido uno de los 40 jóvenes más influyentes del vino de EE UU por Wine Enthusiast. ¿Una sorpresa?

– Sí, totalmente. Aún estamos aprendiendo, pero lo cierto es que la acogida ha sido maravillosa. Para las bodegas de la zona no somos competencia. Desde los primeros días que fuimos allí nos invitaban a comer otros bodegueros. El día de la inauguración, sin hacer ningún tipo de campaña ni publicidad, tuvimos que dejar fuera a 30 o 40 personas. Había fila para conocernos y eso fue porque las otras bodegas decían a sus clientes que iban a abrir una nueva. De mayo a diciembre recibimos a 33.000 personas.

– Acabaron en EE UU, pero inicialmente pensaron en otra zona española. ¿Es así?

– Sí, barajamos Ribera del Duero y Rías Baixas, pero no eran complementarios a Rioja, y Walla Walla sí lo es. En la bodega tenemos un restaurante y dos tercios de los vinos que vendemos allí son de Rioja. Ahora vamos a abrir un segundo restaurante muy cerca de Seattle. Hemos, en cierta forma, despertado interés por el vino de Rioja y hemos plantado garnacha blanca y un poco de viura, que allí no había. Con la universidad estamos con un estudio sobre la maturana tinta que creemos que irá de maravilla, aunque el proceso es largo porque tienen que autorizarla como variedad. Nuestra idea es ser pioneros con la maturana, pero para que la pueda utilizar todo el mundo que lo desee también. La colaboración entre todos es más que interesante.

– ¿Y los precios del vino?

– La verdad es que fue otro punto atractivo para tomar la decisión. El precio base en la zona es de 15/20 dólares mínimo. Nuestro vino más básico, un blanco con barrica, se vende a 40 dólares. Washington es un Estado de renta per cápita alta. Hemos reposicionado nuestros vinos de Rioja en el mercado americano y el caballo de batalla de Valdemar allí es el reserva, mientras que también tenemos una buena red europea de distribución para posicionar los vinos americanos. Como decía, son dos proyectos totalmente complementarios.