Carmen Pérez Garrigues y Jesús Madrazo, de nuevo juntos en Vinos Villota. / L. R.

De padres a hijos: de Contino a Villota

El reencuentro. Carmen Pérez y Jesús Madrazo, hijos de los fundadores de Contino, relanzan un proyecto en el histórico meandro del Ebro en Laserna

Alberto Gil
ALBERTO GIL Logroño

Ricardo Pérez Calvet y Ricardo Pérez Villota (su hijo) eran uno de los mejores proveedores de uva de CVNE cuando decidieron, junto con José Ángel de Madrazo Real de Asúa, entonces gerente de la bodega centenaria de Haro, fundar a principios de los 70 del siglo pasado Viñedos del Contino, uno de los primeros châteux de Rioja, con una pequeña bodega en una antigua casa solariega y, sobre todo, en torno a una finca, San Rafael, singular por el suelo cascajo y por su ubicación en unas terrazas sobre el Ebro con un microclima específico y determinante.

De aquella sociedad salieron algunos de los mejores vinos de Rioja, primero con el histórico enólogo Basilio Izquierdo al frente de la enología y con una apuesta pionera por la uva graciano, y luego con Jesús Madrazo, hijo de José Ángel, creador, entre otros, del espectacular 'Viña del Olivo'. En el 2013 Ricardo Pérez Villota y su hija Carmen Pérez Garrigues disolvieron la sociedad con CVNE y comenzaron un nuevo proyecto, Vinos Villota, con la mitad de aquella finca original, San Rafael, en el meandro de Laserna (Laguardia) frente a El Cortijo.

Ahora, en esta vendimia en curso, se une al proyecto Jesús Madrazo, quien asume la enología de Vinos Villota –en los primeros años estuvo al frente el veterano Basilio Izquierdo–: un círculo, comenzado por los padres y que ahora cierran los hijos, en una de esas maravillosas historias que engrandecen el mundo del vino. Jesús Madrazo, que en el año 2017 abandonó CVNE para poner en marcha un proyecto personal que completa con asesoramientos, señala que «para mí es un reto extraordinario volver a este viñedo de San Rafael con la familia Pérez Villota, con la que ya trabajé muchos años y que, aunque con un proyecto casi nuevo, ya ha demostrado en sus pocos años de andadura que de aquí se elaboran unos vinos extraordinarios».

En este sentido, Carmen Pérez Garrigues ha puesto en el mercado ya varias referencias, las primeras de la cosecha 2016 bajo las marcas Villota Selección, en versiones blanco y tinto. En los últimos años, Vinos Villota ha ido ampliando la gama con Viña Gena, una pequeña parcela de la finca del tempranillo más antiguo (1930) catalogada como viñedo singular; Villota, y Selva Nevada, este último la entrada de gama con las cuatro variedades tintas tradicionales de Rioja que cultivan en la finca y con el que la bodega llega también al segmento de mayor rotación de las barras.

El incipiente proyecto de la familia Pérez Villota, que hoy elabora de alquiler en una bodega de Lapuebla, pero en cuyos planes está la construcción de una bodega en el propio viñedo, no ha pasado desapercibido para la crítica: «Un pequeño y emocionante proyecto. Un estreno con estilo propio», escribe el prescriptor británico Tim Atkin.