El año que hay poco, hay menos

Los técnicos confirman tanto la gran calidad esperada como la reducción de cosecha Rioja mantiene las perspectivas de una cosecha histórica, pero las entregas de uva confirman que será menor a lo previsto

El año que hay poco, hay menos
Justo Rodriguez
Alberto Gil
ALBERTO GILLogroño

Lo dice la sabiduría popular -«el año que hay poco, hay menos»-, y es uno de los dichos más repetidos en bares, en bancos y en lugares de tertulia de los últimos días. Mateo Ruiz, de Bodegas DMateos, en Aldeanueva de Ebro, empezó ayer mismo a cortar las primeras uvas tintas: «La cosecha, sin poder hacer una estimación concreta, será sensiblemente más baja que la del año pasado». Mateo Ruiz ha acabado de recoger el tempranillo blanco, que «está sensacional y, efectivamente, con menor producción, pero eso es una garantía de calidad». Respecto al tinto, que ha comenzado por las parcelas más maduras y con menor carga productiva, las perspectivas son también estupendas: «La viña no ha sufrido enfermedades ni tampoco se ha estresado; a la altura en que estamos ya aquí y con el tiempo anunciado a corto plazo, una gran desgracia tendría que pasar para que las cosas se tuerzan». Mateo sí es crítico con las decisiones adoptadas por el Consejo Regulador sobre rendimientos: «Al final, el tiempo es el que está regulando lo que nosotros, como sector, no hemos sido capaces de hacer, cuando creo que para Rioja sería bueno controlar las altas producciones o, al menos, no incentivarlas».

«Al final, el tiempo está regulando lo que nosotros, como sector, no hemos sido capaces de hacer» Mateo Ruiz Bodegas DMateo (Aldeanueva)

«Es una cosecha corta, muy difícil de cuantificar, pero diría que el 25% inferior a la del año pasado» Eugenio García del Moral Arprovi

«Es como cuando te gusta la cocina y ves un producto extraordinario...; estoy deseando empezar» Carlos Fernández Bodegas Tierra (Labastida)

Eugenio García del Moral, presidente de Arprovi, y asesor en varias bodegas y cooperativas, comparte también que «estamos ante una cosecha corta, que es muy difícil de cuantificar por la extraordinaria diversidad de Rioja, pero, si hay que hacer una estimación, me inclinaría por una reducción en el entorno del 25% sobre el año pasado». Del Moral señala que «pasan los días y la calidad sigue siendo extraordinaria, por lo que la clave ahora es que no llueva más, que las noches sigan siendo frías a la espera de unas tres semanas para que la vendimia se generalice en el conjunto de la denominación».

El técnico indica que «la viña está tan sana y equilibrada que es de las pocas veces en que cepas no tan viejas, de 25 o 30 años, están incluso mejor que las viñas más antiguas que en años anteriores son las que han aguantado mejor todo tipo de incidencias». «El año -continúa- puede ser fenomenal y sería triste que alguno intentara aprovechar la coyuntura y la bajada de ventas sin pagar por la calidad que hay».

Carlos Fernández, de Bodegas Tierra, en Labastida, señala que las perspectivas en Rioja Alavesa son también extraordinarias: «Es como cuando te gusta la cocina y te encuentras un producto extraordinario..., tienes ganas de llegar a casa para ponerte a cocinar», explica gráficamente. «En mi caso -continúa-, estoy deseando comenzar a vendimiar y elaborar».

Fernández comenzará en breve con alguna parcela alta de Labastida afectada por la helada: «La zona alta es la que tiene menos producción en toda nuestra zona, desde Labastida a Samaniego, mientras que en la baja las viñas están preciosas para alcanzar el 100% de rendimiento». Fernández compara la cosecha actual a estas alturas «con las de 2004 ó 2005, mejor que la del 2010, y sobre todo porque, en esta ocasión, la sanidad ha sido tan buena que no ha sido necesario echar productos».