La viña riojana progresa adecuadamente

Estado actual de una viña en Uruñuela. /Sonia Tercero
Estado actual de una viña en Uruñuela. / Sonia Tercero

Las viñas gozan de un buen estado general en todas las zonas de la DOCa Rioja | Después de un invierno seco, la brotación se ha visto muy favorecida por las lluvias caídas durante el mes de abril

Iñaki García
IÑAKI GARCÍALogroño

Progresa adecuadamente. Las viñas vivirán su examen final cuando llegue la vendimia, pero de momento están superando los parciales con buena nota. Así lo certifican los viticultores de las diferentes subzonas de la Denominación de Origen Calificada Rioja, quienes hablan de un buen crecimiento vegetativo y destacan la ausencia de problemas similares a la helada de hace dos años, que parece ya totalmente superada.

Las lluvias registradas durante el mes de abril han tenido unas consecuencias muy positivas. «Aquí nos han caído entre 70 y 80 litros y hemos podido compensar de esta manera un invierno seco y caluroso», se congratula Juanje Valdelana. «Además, en nuestra zona tenemos un suelo arcilloso-calcáreo, que absorbe muy bien la humedad y al que las precipitaciones le han venido en el momento más adecuado», añade el de Elciego.

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Las sensaciones son muy parecidas a lo largo y ancho de toda la denominación de origen. En Rioja Oriental, de hecho, también están satisfechos. «Vamos a empezar a espergurar ya y, aunque el crecimiento es un poco irregular, ya que hay zonas más adelantadas que otras, todo está bastante aceptable», asegura Jesús Pérez, viticultor de Calahorra. José Javier Fernández, por su parte, afirma que la viña «está imponente» y confirma que las lluvias de las últimas fechas han resultado muy positivas. «Todavía queda mucho para la vendimia, pero de momento todo marcha bien», cuenta. «Además, ya hemos pasado el punto más crítico de las heladas y el estado del viñedo en nuestra zona es de libro», añade.

Palabras parecidas utilizan en La Rioja Alta, donde sí que se sufrieron algunos daños por heladas, aunque muy localizados. Al margen de eso, el estado de las viñas llama al optimismo. «Las precipitaciones de abril han llegado con una intensidad muy buena», se alegra Roberto Frías, responsable de Viticultura de La Rioja Alta SA. «En cuanto al ciclo vegetativo, venía muy parecido al del 2017, es decir con bastante adelanto, pero las temperaturas suaves de los últimos días han hecho que se ralentice y se iguale más al de otros años», destaca.

José Luis Pisón, responsable vitivinícola de la UAGR, tiene sus viñas en Murillo de Río Leza y también destaca «la normalidad» en su estado vegetativo. «No nos ha afectado la sequía porque la viña tenía bastante reservas del año pasado y los 70 litros que han caído durante los últimos días nos han venido muy bien», relata. Pisón mira, por lo tanto, con optimismo al futuro, al igual que lo hace el presidente de ARAG-ASAJA, Eduardo Pérez. «Las precipitaciones nos han ayudado mucho en la brotación y ahora nos vendría bien que hiciera calor para que, con la humedad que hay en el suelo, la viña brote con fuerza», remata.