Adriana Laucirica, sobre un tractor. / FERNANDO CABALLERO

«Quiero ayudar a romper la barrera imaginaria que impide opinar de un vino»

La profesional imparte el curso 'El mundo del vino. Aprende a Disfrutarlo' con la UNED, en cuatro sesiones los jueves a partir del 24 de febrero

Alberto Gil
ALBERTO GIL Logroño

Adriana Laucirica, expresidenta de la Asociación de Enólogos de Rioja (AER), trabaja en la dirección técnica en Bodegas Tobelos, hace unos meses presentó su primer libro, La Capa del Cierzo –con una sorprendente agilidad narrativa–, y protagoniza ahora el curso de formación 'El Mundo el vino. Aprende a disfrutarlo», con la Universidad Nacional de Educación a Distancia (UNED), durante cuatro jueves a partir del 24 de febrero.

– Enóloga, escritora y formadora. ¿No guarda algún rato para aburrirse un poco?

  • Universidad Nacional de Educación a Distancia (UNED) Todos los jueves del 24 de febrero al 17 de marzo de 2022. De 18.00 a 20.30 horas en el salón de actos de la UNED.

  • Duración El curso 'El Mundo del vino. Aprende a a disfrutarlo' se imparte de forma presencial. Son 10 horas lectivas y 0,5 créditos ECTS.

  • Matrículas Para aficionados al vino, sin titulación necesaria, y con un precio de 90 euros (con cata) y 50 euros la reducida (sin cata de vinos).

– Si te aburres estás perdida, siempre hay que buscar nuevas motivaciones mientras haya energía.

– ¿Cómo disfrutar el vino, como propone en su curso?

– Llevo mucho tiempo dándome cuenta de los diferentes perfiles de bebedores de vino y me llama la atención que hay una barrera imaginaria cuando alguien quiere dar su opinión. Me interesa sobre todo el nicho de amantes del vino que quieren descifrar esa copa que tienen en la mano y notan cierta impotencia a la hora de hacerlo, por inseguridad o por vergüenza. Su opinión es tan valida como la de cualquiera, pero es cierto que, con una base de aprendizaje, uno se ve más cómodo a la hora de expresarse. Para estas personas es para las que está pensado el curso: bebedores de vino que quieren escarbar en su maravilloso mundo, desde la cepa hasta la copa, pasando por infinidad de temas que vemos en profundidad.

– ¿Hemos complicado, periodistas incluidos, el mundo del vino con tanto tecnicismo y percepciones sensoriales?

– Absolutamente sí, aunque la buena noticia es que está habiendo un cambio de tendencia. Ahora hay una gran mayoría que dice «yo no sé de vinos, pero sí sé si un vino me gusta o no», y eso es muy importante. Cuando eres profesional de algo, de los que sea, debes tener en cuenta con quien estás hablando para que pueda haber una comunicación. No se me ocurre hacer una cata con tecnicismos para una persona que no está habituada a ello. ¿No es mejor explicar las cosas de forma más sencilla y crear comodidad y comunicación?

– ¿Qué le pide a un buen vino?

– Expresión de fruta por encima de la madera y equilibrio en boca. Esa es mi filosofía de vinos, aunque admite excepciones. Puedo ser más flexible en nariz, pero la boca de un vino debe ser impecable.

– ¿Y sobre qué muestran más interés sus alumnos?

– El curso abarca muchos temas, Tocamos viticultura, enología y cata. Los alumnos del primer curso que hicimos han sido fantásticos y me han frito a preguntas, en todas las temáticas, pero sin duda la mejor parte para ellos es la cata. Catar vinos muy diferentes y tener un profesor 'particular, sin mucho filtro como es mi caso, creo que es lo que más les divierte.

– Catarán vinos y variedades internacionales, así como diferentes estilos de elaboración. Para el riojano, ¿no hay nada como el vino de Rioja?

– Para desinhibirte en el mundo del vino tienes que conocer que hay muchas cosas más allá de Rioja, aunque también tienes que conocer Rioja porque hay mucho por indagar, como bien sabes. Empezar por vinos internacionales y diferentes estilos de elaboración me sirve para que los alumnos se sientan cómodos cuando escuchen una conversación o cuando alguien hable de un vino de hielo o cuando se tengan que enfrentar a una copa de un sauvignon blanc de Nueva Zelanda. Quizá sean ellos los próximos que provoquen estas conversaciones y habré conseguido poner en el camino a un nuevo embajador del vino, que a su vez hará lo mismo con otras personas y así mantendremos nuestro patrimonio y nuestra cultura.

– ¿Sigue estando Rioja entre las grandes regiones del mundo o hemos perdido, quizás no tanto la notoriedad, pero sí imagen?

– Rioja es Rioja, tanto en el mercado nacional como en exportación. De eso no hay duda, pero ahora somos más reemplazables. Estoy de acuerdo contigo en que conservamos notoriedad, pero para volver a estar en el candelero tendríamos que tener unas directrices muy claras y, como todos sabemos, no todos los intereses de Rioja van en la misma dirección.