Rioja, más allá del tinto

Palabras de Rioja, segunda parte, con Mateo Ruiz y Carlos Bujanda Fernández de Piérola. :: L. R.

Mateo Ruiz y Carlos Bujanda protagonizan la segunda entrega de 'Palabra de Rioja': pasado, presente y futuro del vino blanco | Los bodegueros, en un nuevo vídeo de la serie, coinciden en las oportunidades que abre la variedad tempranillo blanco de cara al mercado

Alberto Gil
ALBERTO GILLogroño

De errática, cuando menos, puede calificarse la política que la Denominación de Origen Calificada (DOCa) Rioja ha seguido con el vino blanco. A finales de los 70 del siglo pasado la superficie de uva blanca era similar a la de tinta, pero, mientras ésta última ha ido creciendo en las siguiente décadas, el Consejo Regulador prohibió desde 1992 hasta el 2003 hincar variedades blancas. Con la aprobación en el 2007 de nuevas viníferas, las autóctonas tempranillo blanco, maturana y turruntés y las foráneas verdejo, sauvignon blanc y chardonnay, tanto la plantación como la comercialización han ido creciendo poco a poco y hoy el viñedo blanco vuelve a alcanzar el 10% de la superficie total.

Mateo Ruiz, Bodegas DMateo (Aldeanueva de Ebro), y Carlos Bujanda Fernández de Piérola (Grupo Piérola, en Moreda) analizan en la segunda entrega de 'Palabra de Rioja', con la producción de la Televisión de La Rioja (TVR) y la rioja.com, la trayectoria del vino blanco en Rioja, así como las perspectivas de futuro. Un nuevo debate con un tema de actualidad sobre la mesa, en el que los dos bodegueros charlan de forma distendida en el ambiente de penumbra teatral de la Sala Negra de Logroño.

Tanto DMateo como Piérola fueron pioneras en la plantación de tempranillo blanco, variedad sobre la que han centrado sus respectivas apuestas en este segmento de mercado: «Aunque como denominación de origen nos hemos enganchado tarde y tenemos el doble trabajo de quitar de la silla al que ya se ha puesto y luego intentar convencer para que nos dejen la silla a nosotros, creo que tenemos un potencial importante de desarrollo», sostiene Carlos Bujanda, que comercializa 100.000 botellas anuales de tempranillo blanco.

«La variedad tempranillo blanco reúne algunas de las características de las mejores uvas del mundo» Mateo Ruiz Bodegas DMateo (Aldeanueva)

«Aunque nos hemos enganchado tarde a los blancos, creo que tenemos un potencial importante» Carlos Bujanda Grupo Piérola (Moreda)

Mateo Ruiz recuerda en este sentido la oportunidad que supone el tempranillo blanco, único de Rioja en el mundo, tanto desde el punto de vista organoléptico como por sus opciones de complemento comercial de su 'hermano' tinto: «Poco a poco vamos reuniendo la experiencia necesaria y, para mí, la variedad en sí reúne alguna de las características de las mejores uvas del mundo, de la misma forma que las tiene el tempranillo tinto, pero que además sea algo exclusivamente nuestro es también una fortaleza para salir al mercado».

El bodeguero de Aldeanueva recuerda que la tempranillo blanco procede de una mutación genética casual descubierta por un agricultor en un viñedo de tempranillo tinto en Murillo y ambos coinciden en que no creen demasiado en las uvas foráneas, que también se han autorizado en Rioja: «A mí -explica Carlos Bujanda-, me hubiera gustado que hubiera menos variedades para poder apostar por una, y tengo claro que es el tempranillo blanco».

Carlos Bujanda, propietario hoy de dos bodegas en Rioja (Piérola y FyA), de otra en Ribera del Duero y una cuarta en Rueda recuerda cómo a mediados de los 90 abandonó un puesto de funcionario en la administración para emprender la aventura empresarial: «Mi madre -explica entre risas- me preguntó si no me pagaban y le dije que en eso no fallaba pero que aquello no era para mí». Mateo Ruiz, tras estudiar ingeniería agrónoma y enología, comenzó a catalogar y parcelar las cerca de 100 hectáreas de viñedo familiares en propiedad. Tras un largo trabajo ha puesto en el mercado diferentes colecciones de vinos, incluido uno de los mejores tempranillos blancos de Rioja: «Ahora estamos recogiendo los frutos de aquel trabajo que es necesario para saber lo que tienes».

En el año 2007, ante las dificultades para desarrollar el blanco en Rioja, Carlos Bujanda tomó la decisión de invertir en Rueda, la principal denominación de origen de blancos del país: «Necesitábamos un producto blanco para atender la demanda y, entonces, desde mi punto de vista, no podíamos hacerlo con Rioja». «Ahora con el tempranillo -continúa- estamos haciendo un importante esfuerzo y creo que vamos por el buen camino; la 'boca' que tiene el tempranillo blanco no la tiene el verdejo ni de lejos». No sólo en Rioja, en casi toda España, el blanco ha sido considerado históricamente un vino menor respecto al tinto y Mateo Ruiz entra al debate: «Yo me he 'convertido' a esta religión; los blancos, tal y como se trabajando hoy en día, ocupan espacios gastronómicos súper interesantes y tienen un gran desarrollo por delante».