Sistema de visión 360º, que fotografía cada botella con cinco cámaras y escanea los códigos de la precinta. / M.C.

Rioja Alta S.A. aplica un sistema de trazabilidad para el control de sus vinos

La bodega jarrera ofrece a través de un código insertado en la cápsula toda la información que garantiza la calidad durante todo el proceso

María Caro
MARÍA CARO

La tradición cultivada con esmero se ha unido en Rioja Alta S.A. al esfuerzo por la innovación en la búsqueda de la calidad al servicio del cliente.

Las bodegas jarreras han unido la calidad de sus vinos a un riguroso proyecto de trazabilidad, pionero en el mundo, que asegura un control absoluto del vino, desde la viña hasta la mesa del consumidor final.

Se trata de una apuesta por la innovación y desarrollo tecnológico en vinos clásicos de la más alta calidad, la adecuación de la tecnología al proceso y no el proceso a la tecnología.

A través del código en la cápsula y en el precinto se puede localizar la botella, la caja y el palé que la contuvo

El sistema, que comenzaron a utilizar este año, surge de la adaptación de un proyecto de trazabilidad que se utilizaba para fármacos. Ha sido el propio laboratorio de la bodega jarrera el que, a través de una profunda investigación en su propio laboratorio, lo ha adaptado a la producción y distribución del vino, con una inversión ya realizada, sin contar los gastos internos, cercana a los 350.000 euros.

Consiste en el control exhaustivo del producto gracias a un código insertado en la cápsula de la botella y en el precinto de la caja. «Los códigos ofrecen información sobre el vino que contiene la botella, pero también en qué caja se ha ubicado y posteriormente en qué palé, de forma que siempre se puede acudir a esta información. También el consumidor final, a través del número de la precinta del Consejo Regulador», explica José Domingo Reinares, director y procesos de Rioja Alta S.A. en el laboratorio. A él llegan las muestras de todo el grupo, se analizan todos los pasos de la elaboración, uva, mosto y vino.

Entre los beneficios para el consumidor destaca que el sistema permite ofrecer al cliente la autenticidad del vino que está comprando o consumiendo, bien de forma directa desde la bodega o desde distribuidores intermediarios. Además, aporta transparencia y compromiso por parte de la bodega, ya que puede ofrecer al cliente toda la información de sus vinos.

El sistema permite ofrecer al cliente no solo la trazabilidad comercial sino también la trazabilidad productiva que ha seguido ese vino desde el viñedo. También puede llevar asociada información referente a fichas de cata, eventos relacionados, noticias, etc. así como conocer el canal de distribución que ha seguido el vino.