Foto de familia de los asistentes que acudieron ayer a la presentación de la Memoria Anual 2020. / Miguel Herreros

Rioja muestra su «fortaleza» en el año de la pandemia y de 'Viñedos de Álava'

La Memoria Anual 2020 destaca la «capacidad de resistencia y recuperación» de la DOCa Rioja y su potencia exportadora, según Fernando Salamero

LA RIOJA logroño.

El pasado 2020 no ha sido bueno para casi nadie. Tampoco para el sector del vino. Aunque ayer, Fernando Salamero, presidente del Consejo Regulador de la DOCa Rioja, ponía el foco en la capacidad de «resiliencia, la capacidad de sufrimiento o resistencia y la de recuperación» de Rioja y su clara apuesta por el futuro, con la «ambición de ser una región vitivinícola referente a nivel mundial».

Salamero, en uno de sus últimos actos al mando del Consejo, presentó la Memoria Anual 2020, un documento de 80 páginas que repasa en cifras, ideas y proyectos el año de la pandemia. Salamero destacó ayer que Rioja, a pesar del «deterioro sustancial de todo el tejido económico, incluido el sector vitivinícola» logró unos resultados «mucho mejores de los que cabía esperar», informa Europa Press.

Así, con la hostelería española prácticamente cerrada, los mercados foráneos han tirado de Rioja, con «un crecimiento del 8,34% del volumen total exportado», según los datos de la Memoria, mientras que los datos del mercado nacional registraron una caída superior al 18%.

El presidente del Consejo abogó por «impedir la competencia desleal y la confusión de los consumidores»

Reservas, grandes reservas y blancos fueron los vinos que empujaron la internacionalización del Rioja en 2020. Y es que, en palabras de Salamero, «el prestigio de la marca ha sido, sin duda, un factor clave para alcanzar estos resultados».

Para reforzar el músculo exportador de la DOCa en 2020 se realizaron esfuerzos importantes como el presupuesto extraordinario de 6,8 millones de euros que se destinó para un plan de márketing y promoción. Estados Unidos, Alemania, Reino, Unido, China, México, Suiza, Rusia, Irlanda y Canadá han sido los destinatarios de esta campaña.

También resulta muy relevante en la Memoria 2020 el epígrafe dedicado al desplome del enoturismo a causa del COVID-19. De 860.000 visitas a las bodegas de Rioja en 2019 se pasó a 226.000, lo que supone un descenso del 74%, según un estudio de la consultora 'Dinamiza'. «Estos malos resultados contrastan con la muy positiva evolución y el crecimiento sostenido a doble dígito que venía registrándose en los últimos años», recuerda la Memoria.

Pero no solo el consumo de vino o la comercialización causa quebraderos de cabeza en el Consejo. El impulso del Gobierno vasco a la creación de 'Viñedos de Álava' ha sido uno de los caballos de batalla de 2020 para la DOCa, que ya anunció hace meses que iba a «utilizar todos los recursos a su alcance para abortar la iniciativa». «No podemos más que mantener firme el compromiso de defender la marca de todos los inscritos y, por supuesto, seguir empleando todos los recursos a nuestro alcance para impedir su aprovechamiento indebido, la competencia desleal y la confusión de los consumidores», dijo ayer veladamente Salamero. Será uno de los asuntos que se encuentre sobre la mesa el próximo presidente tras un año en el que se vendimiaron 410 millones de kilos de uva y se produjeron 296 millones de litros.

Pero no solo hay nubarrones en el sector. En el lado positivo de una cosecha calificada como «muy buena» se encuentra la incorporación a los mercados de los primeros vinos de 'Viñedos Singulares' y 'Espumosos de Calidad de Rioja', nuevos caminos para una Denominación que mira al futuro para afrontar el presente.