Mil Riojas para Valverde

Alejandro Valverde posa junto a José Mª Sánchez Antón y una botella de Vega Bella. / Z. CORNAGO
Alejandro Valverde posa junto a José Mª Sánchez Antón y una botella de Vega Bella. / Z. CORNAGO

Bodegas Cornelio Dinastía regala un millarde botellas de vino al campeón del mundo

DIEGO MARÍN A.Logroño

Cuando el ciclista Alejandro Valverde cruzó en primer lugar la línea de meta del Mundial de ciclismo disputado en Innsbruck (Austria) el pasado 30 de septiembre, supo que la próxima temporada luciría el maillot arcoíris. Lo que desconocía era el regalo tan singular le iba a hacer una bodega de Rioja. Ayer, en la presentación del equipo Movistar, Bodegas Cornelio Dinastía, que suma tres años como patrocinador de la escuadra ciclista y siendo su vino oficial, le hizo entrega, simbólicamente, de unas botellas. En realidad, a Valverde le regalarán un millar, que repartirá entre todos sus compañeros. «¿Mil botellas para mí? ¡No me voy a poder montar en la bicicleta!», cuenta Zigor Cornago, director comercial de Bodegas Cornelio Dinastía, que exclamó el ciclista cuando recibió el regalo reconociendo también que le hacía «mucha ilusión» el obsequio.

Así, no sólo Valverde, también Quintana, Landa, Erviti, Bennati, Soler, Valls, Carapaz, Anacona, Betancur, Rojas, Barbero... todos brindarán con un vino de Rioja esta Navidad. Concretamente, con el crianza Vega Vella de Bodegas Cornelio Dinastía, en Navarrete, con el propio Valverde en la etiqueta. «Los ciclistas beben un vaso de vino para cenar, por sus minerales», asegura José María Sánchez Antón, propietario de la firma que, años atrás, también colaboró con el club de balonmano Ciudad de Logroño. La bodega ya piensa en lanzar otro vino con Sheyla Gutiérrez como imagen.

«La vida es ejercicio y el que no lo interprete así... ¡Es la mejor medicina a nuestro alcance!», opina Sánchez Antón, apasionado del ciclismo desde niño, cuando acudía al instituto en Castellón en bicicleta desde su pueblo, Nules, y coleccionaba cromos de corredores a los que considera «hombres de los que casi no hay» por su «esfuerzo, entrega y por la emoción que ofrecen en cada etapa». «Soy muy amigo de Eusebio Unzúe [director del Movistar Team], y cuando me llamó, muy feliz, porque Alejandro Valverde había ganado el Mundial, pensé que se merecía un gran premio; lo primero que se me ocurrió fue regalarle vino».