Visita del jurado de los premios Best Of al Scriptorium. / VINÍCOLA REAL

La 'Ruta 200 Monges', vino, historia y cultura

La bodega Vinícola Real de Albelda de Iregua obtiene el galardón internacional de los premios Best of Wine

Diego Marín A.
DIEGO MARÍN A. Logroño

La bodega Vinícola Real de Albelda de Iregua ha recibido el premio Best Of Wine Tourism Internacional 2022 que otorga la Red Mundial de Grandes Capitales del Vino, después de haber sido galardonada semanas atrás a nivel nacional. El jurado ha valorado el esfuerzo de Vinícola Real en la «conservación y difusión del legado cultural del desaparecido monasterio de San Martín de Albelda», valorando «su sensibilidad y acierto en la protección e interpretación del patrimonio cultural del Rioja».

El proyecto de la bodega es invitar a una visita que transciende lo enoturístico para adentrarse en la historia, emulando el viaje de Godescalco, primer peregrino documentado a Santiago, que pasó por Albelda para encargar copia de amanuense de la obra 'De Virginitate' de San Ildefonso de Toledo. Sara Arambarri, responsable de Enoturismo de Vinícola Real, reconoce, sobre todo, que les hace «muchísima ilusión» que el reconocimiento se haga extensivo a la Asociación Cultural para la Historia de Albelda «porque el proyecto se completa con la visita al Scriptorium», donde se emula la labor copista de los frailes del desaparecido monasterio de San Martín, del que apenas quedan unas cuevas.

El objetivo de la bodega es rescatar «del olvido la ruta que une dos monasterios, el de San Martín y el de San Millán, uniéndola con la bodega, ofreciendo un monumento olvidado que casi nadie conoce como colofón»: el Códice Albeldense, el registro más antiguo de los números indo-arábigos y que supone el colofón a la 'Ruta 200 Monges'. «Los visitantes se convierten en pequeños mecenas del proyecto porque, al consumir este producto, parte del dinero va a la asociación y financia el proyecto», expone Sara Arambarri, subrayando que Vinícola Real «está fuera de los circuitos enoturísticos, por lo que el esfuerzo es triple porque la gente no pasa por aquí».