Eva Hita, con su equipo, en la presentación del informe a las organizaciones agrarias ayer en la Consejería. / Miguel Herreros

Los sindicatos agrarios avisan del encarecimiento para esta vendimia y piden precios dignos

Las organizaciones insisten en reclamar a las administraciones el cumplimiento de la Ley de la Cadena Agroalimentaria

Alberto Gil
ALBERTO GIL Logroño

Los tres sindicatos agrarios conocieron ayer de primera mano el estudio de costes de la vendimia pasada de la Consejería de Agricultura en una reunión en la que se presentaron también las estimaciones de precios medios percibidos por los viticultores el año pasado.

ARAG-Asaja, UAGR y UPA coinciden en señalar que, pese a la mejora de los precios pagados por las bodegas y la ligera reducción de los gastos de la campaña pasada, aproximadamente la mitad de los viticultores riojanos cobraron por debajo de los costes medios de producción. Igor Fonseca, secretario general de ARAG-Asaja, indica que «seguimos con la señal de alarma en el conjunto de la denominación de origen porque, o mejora la rentabilidad de las explotaciones o seguiremos cayendo en una espiral de precios bajos y, lógicamente, acabará resintiéndose la calidad de las uvas». «No puede ser –continúa– que la mitad de los viticultores perdieran dinero el año pasado pese a haber ofrecido nuevamente una uva de gran calidad, y vamos ya para tres cosechas».

El portavoz de ARAG-Asaja solicita «una vez más a las administraciones públicas implicación para que velen por la efectividad y el cumplimiento de la Ley de la Cadena Alimentaria en la próxima vendimia, en la que por cierto se van a disparar tremendamente los costes por el extraordinario aumento de combustibles y fertilizantes, pero también de la mano de obra entre otras cosas».

«O se mejora la rentabilidad o caeremos en una espiral de precios bajos y la calidad se acabará resintiendo»

Igor Fonseca | ARAG-Asaja

En la misma línea, Leticia Olasolo, secretaria técnica de la UAGR, señala que «no puede ser que más de la mitad de la uva se venda sin rentabilidad para los viticultores riojanos», al tiempo que considera también que el estudio de costes de producción, que los fija para la campaña pasada en 67,5 céntimos para el kilo de uva tinta, «se queda corto»: «No se incluyen las horas que el viticultor realiza en conceptos de gestión burocrática, supervisión de las parcelas, compra y traslado de fertilizantes y fitosanitarios..., tareas todas ellas que ocupan gran parte de la jornada laboral de los agricultores».

«Hace falta mayor implicación para que todas las bodegas paguen por las uvas más de lo que cuesta producirlas»

Leticia Olasolo | UAGR

Olasolo reclama igualmente «una implicación mucho mayor en la persecución de este incumplimiento de la Ley de la Cadena Alimentaria para que las bodegas se comprometan a pagar las uvas claramente por encima de lo que cuesta producirlas».

«Detrás de los números y la supuesta rentabilidad se esconde que mucha gente está perdiendo dinero por trabajar»

Néstor Alcolea | UPA

Néstor Alcolea, técnico de UPA, indica que «detrás de los números de supuesta rentabilidad media se esconde que mucha gente ha perdido dinero por trabajar y, de hecho, un 20% de la uva no llegó ni a los 64 céntimos, lo que suponen ya grandes pérdidas para sus cultivadores». Alcolea sostiene además que «el estudio de costes no distingue entre la producción de uva entregada a las bodegas y la amparada, con lo que habría unos 200 kilos por hectárea de media de diferencia que irían además en contra de la cuenta de los viticultores».