«Sólo contratamos mujeres por la simple razón de que trabajan mejor»

Marta y María Besga, con María Ángeles y Eulalia de Bodegas Castillo de Mendoza. :: /Miguel Herreros
Marta y María Besga, con María Ángeles y Eulalia de Bodegas Castillo de Mendoza. :: / Miguel Herreros

Alberto Gil
ALBERTO GILLogroño

En Castillo de Mendoza (San Vicente) sólo trabajan mujeres: en el campo, en bodega, en la dirección comercial y en la gerencia. Carolina Mendoza, de la familia propietaria, dirige la casa, mientras que al frente de la dirección enológica está Marta Besga: «Asumo además las funciones de contratación y, aunque también hemos trabajado muy bien con hombres, tomamos la decisión de sólo contratar mujeres por la sencilla razón de que trabajan mejor». «No es una cuestión de dar más oportunidades o de discriminaciones positivas, sino que la experiencia nos ha llevado a hacer de este asunto política de empresa exclusivamente por resultados».

Junto a Marta trabajan el día a día en Castillo de Mendoza su hermana María Besga, directora comercial, y otras dos mujeres, María Ángeles y Eulalia, en labores de producción: «En la actualidad, ya no es tan necesaria o imprescindible la fuerza física y, aunque soy consciente de que muchas bodegas siguen prefiriendo hombres para este tipo de trabajos, nosotras nos apañamos muy bien».

La enóloga no entiende tampoco de vinos para mujeres u hombres ni cree que ellas tengan una sensibilidad especial: «Todos somos personas, lo que ocurre es que las mujeres tenemos que demostrar más y acabas haciéndolo mejor por esa lucha contra ti misma y contra los demás». «En este caso -continúa-, creo que es más cuestión de necesidad que de virtud».

Marta Besga cultiva el viñedo en ecológico, con cubiertas vegetales en uno de los municipios vitícolas más tradicionales de Rioja y, aunque se autoabastece de sus propios viñedos, está acostumbrada a las críticas: «Ufff..., la pasada vendimia, con tanto mildiu, decidimos no labrar las viñas y quedaron todo el año las cubiertas vegetales...». «Para el agricultor de toda la vida somos unas 'hippies', pero labrar suponía multiplicar el riesgo de mildiu... y lo mismo nos sucede porque no usamos fertilizantes». En todo caso, Marta Besga tiene claro que esto «no es por ser mujeres, sino por salirnos de la 'norma' habitual y de la tradición de la viticultura en la zona».