Jason Wilson, en Logroño. / MIGUEL HERREROS

GENTE INTERESANTE

«Me ha sorprendido mucho la nueva generación de vinateros riojanos»

Jason Wilson Periodista es especialista en viajes, gastronomía y vino

Pío García
PÍO GARCÍA Logroño

La última vez que estuvo en La Rioja, Jason Wilson, periodista 'freelance' natural de Philadelphia, acabó confinado en Haro con COVID. Aquel trompicado viaje, del que pese a todo guarda un excelente recuerdo, se plasmó en un artículo, ' The endless siesta' ('La siesta sin fin'), que mereció la portada del magazine dominical del diario 'The Washington Post'. Casi un año después, Wilson, que escribe un blog de nombre elocuente ( everydaydrinking.com), ha regresado a La Rioja y está a punto de volver a entrar en la calle Laurel, un territorio que le dejó fascinado. Lo guía por tascas y bares Pedro Barrio, presidente de la Academia Riojana de Gastronomía.

– Me da la impresión de que en los Estados Unidos, en cuestión de imagen, España va siempre un pasito por detrás de Francia e Italia. También en cuestión de gastronomía y vino. ¿Por qué?

– Creo que es cierto, pero no tengo claro por qué. Quizá sea porque no hay tantos restaurantes españoles en Estados Unidos, muchos menos que franceses o italianos. La gente no tiene una mala impresión de España, en absoluto, así que supongo que ese será el motivo.

– ¿Qué es lo que más le ha sorprendido de La Rioja?

– La nueva generación de vinateros. Yo ya había recorrido La Rioja en 2012 y no era como lo recordaba. Encontré vinos mucho más frescos, menos robustos y más excitantes, con viñas plantadas en altitudes mayores... Incluso más vinos blancos. Eso me sorprendió.

– ¿El Rioja es conocido en los Estados Unidos entre los amantes del vino?

– Sí, desde luego.

– Usted es un escritor 'freelance' especializado en gastronomía. ¿Cómo elige sus historias, sus viajes?

– Para un reportaje largo, como el que publiqué después de mi visita anterior a La Rioja, partí de una idea, que era el supuesto final de la siesta. Está bien partir de una idea, aunque muchas veces hay que asumir que tu idea inicial está equivocada o que no es exactamente lo que suponías.

– Eso exige viajar con la mente abierta...

– Desde luego, pero es que no concibo otra manera de escribir sobre viajes. Es algo dinámico: tus expectativas se ven continuamente confrontadas con la realidad, con lo que encuentras en el viaje.

– ¿Es difícil escapar de los tópicos?

– Lo primero es aceptar tus prejuicios. Todos los tenemos. Pero hay que ver a dónde te lleva el viaje y hablar con la gente.

– El suyo no es un estilo de guía turístico, sino mucho más personal.

– ¡Yo no hago 'periodismo de servicio'! A mí no me gusta la escritura de viajes en tercera persona. Cuando leo algo así siempre me pregunto: ¿pero esto quién lo ha escrito?, ¿quién me recomienda este o aquel restaurante de Barcelona? El periodista de viajes tiene que ser parte del artículo. Es un género en primera persona. Yo soy un amante del vino y viajo por La Rioja, ese es mi punto de vista. Si fuera un amante del ciclismo, mi reportaje hubiera sido muy diferente.

– ¿Cuál es el objetivo principal del escritor de viajes?

– Para mí es descubrir un sitio, pero también descubrir algo dentro de ti.