Juan Marín

Tecnología aplicada en viñedo y en bodega para alcanzar la sostenibilidad

Rubén Arce, Trinidad Márquez, Elena Ceca y Daniel García explican en la mesa redonda los retos actuales a los que se enfrenta el sector del vino y coinciden en que el foco está puesto en la digitalización

Irene Martínez Zapata
IRENE MARTÍNEZ ZAPATA

La segunda mesa redonda de la jornada de Imaginext ha girado en torno a la tecnología y la sostenibilidad en el mundo del sector del vino. En esta conversación han participado Rubén Arce, director de Tecnología e innovación del Grupo Matarromera; Trinidad Márquez, responsable Técnica y de Medio ambiente de la Federación Española del Vino; Elena Ceca, presidenta de la asociación de Empresas Auxiliares de Vino de La Rioja; y, Daniel García, director del proyecto de investigación sobre el uso de la visión artificial para la gestión eficiente de los viñedos en Raimat, del grupo Codorníu.

Los expertos han aportado una visión diferente de cómo sus bodegas y empresas caminan en busca de la sostenibilidad. Todos ellos han coincidido en que la digitalización es la clave para conseguirlo. Dentro de este concepto hay diferentes herramientas como el 'Big Data' o la 'Inteligencia Artificial' que se emplean en las diferentes áreas para conseguir una mejora en los procesos y en consecuencia, en la toma de decisiones.

«La digitalización y el vino tienen que ir de la mano», ha comentado Trinidad Márquez que además ha añadido que «los fondos de la UE ayudan a que todos, de forma coordinada, podamos conseguir la eficiencia y sostenibilidad en el ámbito económico». Sin embargo, no se aprovechan todas las oportunidades que brinda la tecnología. Según Daniel García, «hay un gap entre lo que la tecnología permite y lo que realmente podemos poner luego en marcha». «Es complicado saber como adaptarse e incorporar esos cambios en los procesos», ha agregado.

Pero, ¿no era ya sostenible el mundo del vino? A esta pregunta Elena Ceca ha afirmado que las empresas del mundo del vino lo eran pero cuando llegó la industrialización los procesos se aceleraron y «desde entonces tenemos que pensar cómo hacer mejor las cosas». En este sentido y gracias a la evolución, «ahora tenemos más medios para poder hacer lo que hace veinte años no se podía a pesar de que las ideas ya estuvieran presentes».

Hay un gap entre lo que la tecnología permite y lo que realmente se puede poner luego en marcha

Daniel garcía i llobet

«Las generaciones anteriores sabían que solo respetando el entorno se iba a conseguir una materia prima de calidad», indica Trinidad. La diferencia es que el contexto actual ha cambiado y con las nuevas condiciones respecto, por ejemplo, al cambio climático o los pactos políticos, hay que dar respuesta a los retos que están surgiendo. Por eso, «el concepto de sostenibilidad ahora se entiende de otra manera, está más actualizado», ha añadido Daniel García.

Diferentes aplicaciones de la tecnología

Sea como fuere, todas las formas de digitalización lo que consiguen es disponer de una gran cantidad de información estructurada que ayuda a simplificar y mejorar los procesos. «La Inteligencia Artificial no deja de ser una herramienta para conseguir unos datos con los que luego trabajarán los técnicos para tomar la mejor decisión», dice Rubén Arce.

El director de Tecnología e Innovación del Grupo Matarromera ha indicado que una de las aplicaciones con las que cuentan es que en el tractor, a través de unos sensores que reportan información consiguen datos del conteo de los pequeños brotes que van apareciendo, de los racimos e incluso de control de plagas y carencias. «Con imágenes de alta resolución y la tecnología GPS el técnico puede decidir si hace un tratamiento específico o no».