«Cualquier tiempo pasado nunca fue mejor para el vino»

Pablo Álvarez, en una nave de barricas de Vega Sicilia. :: /Javier zurita
Pablo Álvarez, en una nave de barricas de Vega Sicilia. :: / Javier zurita

«Vivimos de nuestros clientes y hay que respetarlos por encima de todo», afirma, orgulloso de su Macán: «Será un gran vino»

ALBERTO GILLogroño

Si España tiene una marca de lujo, ésa es Vega Sicilia, la bodega vallisoletana que la familia Álvarez adquirió a principios de los años 80 y cuya leyenda, no solo ha contribuido mantener, sino a engrandecerla. Pablo Álvarez, consejero delegado de la compañía, visita mañana el foro Imaginext, donde, entre otras cuestiones, explicará cómo encajan la tradición y la innovación en una bodega de vinos míticos.

- ¿Cómo es posible mantener, sino acrecentar la leyenda, en un siglo como el XXI y en un sector tan 'infiel' como el del vino?

- Si supiera esa respuesta... Tuve la suerte de enamorarme del mundo del vino en una bodega como Vega Sicilia. Lo primero que me di cuenta era que lo importante era respetar su historia y su forma de trabajar. Ése probablemente haya sido el éxito: la lucha permanente por la calidad de verdad, con conocimiento, con buenos profesionales, con aciertos y fracasos, pero sin perder la ilusión por recuperar y acrecentar la calidad de nuestras viñas y vinos.

«Un gran problema del mundo del vino es la pérdida de respeto al cliente... No todo vale»

«Lo que debe hacer la DOC Rioja es velar por la procedencia de los vinos y por su calidad»

- Tradición e innovación. ¿Conjugan en Vega Sicilia?

- Perfectamente. A veces oigo hablar de los vinos de antes, de grandísimas cosechas difíciles o imposibles de repetir, pero cualquier tiempo pasado nunca fue mejor. Hoy se hacen mejores vinos en el mundo, como jamás en la historia.

La tradición nos la da nuestra viña, desde hace 155 años, y es el auténtico patrimonio de la bodega. Nuestra labor es respetarla y cuidarla cada año. Si no respetas a la naturaleza se volverá contra ti, pero nunca ha habido tanta técnica a nuestra disposición ni tanto conocimiento para ser aplicado a un ser vivo como es la viña. Cada cepa nos permite crear auténticas obras de arte.

- No responda muy alto porque estamos en un foro con mucho 'marketiniano', pero he leído que no le gusta el 'marketing'. ¿Por qué?

- Nunca he dicho que no me guste el marketing. Ni siquiera sé muy bien cómo definirlo. Lo que sí veo es que se engaña al consumidor con información absolutamente falsa o equivocada. Eso es lo que no me gusta del marketing y, en un tanto por ciento muy elevado, es lo que veo.

- Más de cien años como Vega Sicilia embotellando regularmente vino y varios siglos como finca de viñedo. Usted está aquí desde principios de los 80, pero habrá habido momentos críticos y difíciles ¿Me recuerda alguno?

- La historia de Vega Sicilia esta llena de aciertos y equivocaciones... y en 154 años de historia ni te cuento. Hemos tenido que afrontar en nuestra época equivocaciones en la elaboración del vino, que ya son conocidas, o descubriendo problemas que antes eran absolutamente desconocidos. Trabajamos con seres vivos y eso es lo mas complicado que puede haber. Hasta a mí me es difícil imaginar lo que fueron los comienzos de esta bodega a mediados del siglo XIX en la Castilla profunda dentro de la España profunda. Eloy Lecanda tuvo que ser un genio y un atrevido. Ojalá pudiera ver en que se ha convertido lo que el imaginó y creó.

- Usted tuvo claro el respeto al cliente, sacrificando incluso añadas enteras. ¿Hay 'mentira' en el vino español?

- No creo que haya una especial mentira en el vino español... No más que en el mundo. El vino, la enología, el periodismo... Son grandes, profesionales y honestos. Somos algunos seres humanos los que no lo somos. Un cliente me contó una vez que, siendo un gran aficionado al vino, había dejado de visitar bodegas porque en cada una le contaban una milonga diferente... Demasiadas chorradas sin el más mínimo respeto y ése sí es un gran problema del mundo del vino. Hemos perdido el respeto por los clientes, por los aficionados, porque parece que todo vale. Y como nadie es capaz de decirnos si pensamos que el cliente es gilipollas, se abusa. Vivimos de nuestros clientes, de gente que se acerca al mundo del vino por su grandeza y hay que respetarlos por encima de todo.

- ¿Qué hace un gran vino? ¿El o la buena gestión o ambas cosas?

- El terroir. Indudablemente dentro de una bodega se puede estropear, pero lo importante es respetar la uva que nos viene del campo.

- Ha hecho una gran apuesta en Rioja con la familia Rothschild y con la idea de trabajar con el mismo mimo y respeto que Vega Sicilia. ¿Contentos con el resultado?

- Por supuesto, pero el camino es largo. Nuestra primera cosecha fue el 2009 y siempre digo que tiene que haber sido la peor. El tiempo nos da experiencia y debemos poco a poco mejorar para obtener lo mejor de nuestras viñas. Macán debe ser un gran vino y con tiempo lo será. Siempre he dicho que no veníamos a descubrir La Rioja, que ha demostrado en su historia que es capaz de producir grandes vinos. Macán será un gran vino, tiempo al tiempo. Por qué no otro Vega Sicilia.

- España, en general, pero también Rioja está metida en una 'guerra' de precios bajos. ¿Cree que Rioja debería reconducir su política de continuar creciendo?

- Rioja, su Denominación de Origen, debe velar sobre todo por la procedencia de los vinos y por la calidad de los mismos. En el mundo del vino es tan respetable el que hace 50.000 botellas como 20 millones. Vinos caros y baratos pueden convivir y es bueno que lo hagan. Pero claro está que la calidad no puede ser la misma. El crecimiento y la competencia son buenos para todos.