Tiempo de poda

Félix García en plena labor de poda, ayer en Aldeanueva de Ebro. :: s.s.j./
Félix García en plena labor de poda, ayer en Aldeanueva de Ebro. :: s.s.j.

La labor se generalizó en diciembre y durará hasta final de febrero | Estos trabajos resultan fundamentales para controlar la producción y continuarán en los meses de abril y mayo con la esparriza

SANDA SÁINZ

Este año la hoja de la vid ha aguantado más que en otras ocasiones. Esta circunstancia, unida a las lluvias de otoño, conllevó un retraso en el inicio de la poda. En lugares como la cooperativa Viñedos de Aldeanueva los trabajos están muy avanzados actualmente.

Primero se realiza una labor mecánica, con una prepodadora que corta los sarmientos para que la poda manual resulte más fácil. Para hacer esta última se debe cumplir la normativa que marca el Consejo Regulador de la Denominación de Origen Rioja: «Un máximo de seis pulgares por cepa y dos yemas por pulgar», recuerda el técnico Guillermo Martínez. La poda suele terminar a finales de febrero o, como mucho, a principios de marzo.

REGULACIÓN

Yemas por cepa
Se permite un máximo de seis pulgares por cepa y dos yemas por pulgar.

El proceso incluye la retirada de sarmientos (para quemar o triturar). Después, se labra la tierra y se echan herbicidas antes de la brotación. Para la quema se debe solicitar un permiso al Ayuntamiento, gratuito, que dura quince días (se pueden pedir más al finalizar el plazo).

Félix García es uno de los socios de Viñedos de Aldeanueva, con su cuñado Jesús Cunchillos como copropietario. Ayer estaba podando una finca con un empleado, aprovechando las horas de luz. Félix explica que hay que avisar al 112 de la quema y cumplir unas medidas de seguridad para evitar incendios. Comenzó a cortar los sarmientos a finales de noviembre (a principios de diciembre ya se había generalizado en toda La Rioja).

Félix lleva desde los 14 años dedicado al campo y ahora, con 58, recuerda las diferencias en estos menesteres. «Antes no había prepodadora, todas las viñas estaban a vaso, se 'sarmentaba' a mano y se quemaba en los orillos. Ahora se utilizan tractores con barredoras de sarmientos, cajones para recogerlos y trituradoras», explica el agricultor.

Lo que sigue igual es el corte final con tijeras manuales, como utiliza Félix. «Me gustan más porque dejan más limpias las cepas», dice. Aunque también se ha modernizado esta parte del proceso con tijeras eléctricas.

«La poda resulta fundamental para el cultivo porque así se gestionan los brotes que luego saldrán. Tanto esta en seco, como la esparriza (en verde) que se hará en los meses de abril y mayo son esenciales porque es una forma de controlar la producción», termina Martínez.

 

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