Un grupo de agricultores de la UAGAalavesa en la manifestación de ayer de Logroño. / JUSTO RODRÍGUEZ

Trabajar para no perder dinero

La preocupación está instalada en los viticultores ante la nueva campaña, la gran mayoría sin conocer aún cuánto cobraran por la uva

Alberto Gil
ALBERTO GIL Logroño

Fuenmayor ha sido uno de los municipios más afectados este año –recuerden aquellas riadas de primavera– y Raquel Planchuelo tiene allí sus viñas familiares, junto con otras fincas en Alesón. Asiste a la manifestación, por supuesto preocupada: «Esto no es sostenible, mi zona estuvo muy afectada por la lluvia y la piedra y son las bodegas las que tienen la sartén por el mango». «Son lentejas –insiste–, ya que nuestro producto es perecedero y no puedes exigir, así que ni idea a cuánto cobraremos este año». En todo caso, la viticultora asegura que la vendimia pasada hubo casos peores que el suyo:«Al menos, o casi casi, libramos los costes, pero sé de bastante gente que perdió dinero por trabajar y eso no puede volver a pasar».

En similar situación está Miguel López Davalillo, un joven viticultor de la localidad de Ollauri: «A nosotros nos cayó bastante piedra este año, pero, aunque cada campaña está pasando lo mismo, eso es algo que es así en el campo y con lo que tenemos que vivir». «Lo que más nos intranquiliza es que un año más tenemos que llevar la uva y no sabemos a cuánto lo vamos a cobrar».

El joven viticultor asegura que «el año pasado no llegamos a cubrir los costes de producción y ahora no tenemos ni idea, pero me pregunto para qué somos una denominación de origen calificada si las bodegas no pagan más de 60 céntimos por la uva».

Juan Carlos Hernández, viticultor de Villalba, asiste a la manifestación con sus dos hermanos, con quienes comparte la explotación familiar:«Unos 100.000 kilos de uva en total». El año pasado fue un auténtico fiasco para ellos porque cobraron, con rendimientos además del 90%, «53 céntimos por el kilo de uva tinta y 50 por el de blanca, así que, claramente, perdimos dinero por trabajar».

Las perspectivas, aunque no saben nada del precio que les impondrá la bodega con la que trabajan este año, no son buenas y temen volver a perder dinero: «La uva está muy barata en Rioja, mientras que los gastos se disparan cada año; hay que hacer algo y por eso hemos venido a la manifestación».

Ernesto Chávarri, asociado a la UAGA alavesa, viene con otros viticultores de la zona de Leza a la manifestación de Logroño:«En mi caso firmamos el año pasado un contrato con una bodega y no hemos tenido problema para cubrir los costes de producción». «Tenemos viñedo viejo, que trabajamos manualmente –continúa– y nuestra bodega está dispuesta a pagar por ello».

En todo caso, señala que «no es la situación general de Rioja y por eso hemos venido aquí..., para apoyar, ya que creo que las bodegas en general tienen más margen para pagar por la uva pero no quieren hacerlo».