Trabajadores de los inicios de la bodega en Haro, ante el edificio principal. /BODEGAS BILBAINAS

Trabajadores de los inicios de la bodega en Haro, ante el edificio principal. / BODEGAS BILBAINAS

El valioso legado de 120 años de amor por la tierra

Bodegas Bilbaínas celebró ayer su aniversario con el lanzamiento de su primer vino de viñedo singular Viña Zaco y el libro 'La estación de los sueños'

María Caro
MARÍA CARO

odegas Bilbaínas celebró ayer su 120 aniversario reuniendo a personalidades del mundo del vino, la restauración y la política, entre otros, para celebrar más de un siglo «de amor por la tierra», como los definía Sergio Fuster, director general de Raventós Codorniu: «Hoy es un día para poner en valor un legado centenario».

Y es que la bodega riojana, asentada en el Barrio de la Estación de Haro, fue fundada en 1901 por Santiago Ugarte. «Un visionario y un pionero –recordaba Fuster–, quien arrancó el negocio pensando ya en la exportación. Con el primer espumoso riojano, Lumen, se convirtió en proveedor del Vaticano, de Downing Street y de la Casa Real, entre otros».

Fuster destacó la osadía de sus fundadores, la reivindicación del origen y el valor que otorgó a la tierra. Porque Bodegas Bilbaínas otorgó protagonismo a la localización del viñedo –concediendo su nombre a los vinos–, algo hoy extendido, pero no a principios del siglo pasado, cuando prevalecía el linaje o apellido.

Diego Pinilla, director de bodegas y operaciones del grupo Raventós Codorniú, aunque estrechamente ligado a la bodega jarrera durante años, destacaba de su llegada que enseguida fue dándose cuenta de que poco tenía en común con otras. «La Rioja es diferente, Haro es diferente, el Barrio de la Estación es muy diferente a lo demás. Y creo que en esta casa se aprecia un alma única que la diferencia de otras: esa pasión por el vino que se transmite en cada poro, cada piedra y cada rincón. Pronto se percibe el importante legado y la historia construida».

Por su parte, Mayte Calvo, directora de Bodegas Bilbaínas, reconocía que formar parte de la bodega jarrera era «formar parte de una familia, de generaciones cuyo trabajo da los frutos de los que disfrutamos hoy. Un esfuerzo constante que ha hecho llegar al nombre de Santiago Ugarte a lo más alto».

Calvo reconocía que recibir el legado supone un orgullo, pero también una responsabilidad: «Somos herederos de una historia y es nuestro deber recogerla hacerla todavía más grande, si cabe, y llevarla a posiciones de privilegio y prestigio».

Laura Rivado, el escritor Federico Oldenburg, María Madorrán, Sergio Fuster, Mayte Calvo de la Banda, Diego Pinilla y Eva Hita. / m.c.

Para conmemorar los 120 años, las bodegas riojanas han lanzado 'Viña Zaco', su primer vino de viñedo singular, la máxima categoría de calidad de vinos de la D.O.Ca Rioja.

Zaco es la viña histórica más antigua de la bodega. Situada en un meandro del Ebro, cuenta con características excepcionales.

También con el objetivo de reivindicar el legado de la bodega, Bodegas Bilbaínas ha publicado el libro 'La estación de los sueños', en el que el periodista y escritor especializado en vinos Federico Oldenburg relata su historia desde 1859, cuando los propietarios de la bodega Savignon Frères de Burdeos llegaron huyendo de la filoxera.