Viña Ijalba decidió vendimiar ayer las primeras uvas de sus viñedos de San Vicente. / JUSTO RODRÍGUEZ

La vendimia llega al momento crucial un poco 'alocada' con tintos y blancos al mismo ritmo

Los técnicos mantienen las expectativas de calidad con las noches frescas de octubre y la recogida se alargará más allá del Pilar

ALBERTO GIL LOGROÑO.

La vendimia avanza, lentamente, y entra en su momento crucial un tanto 'alocada'. Muchas bodegas, con 105 millones de kilos ya en los depósitos (prácticamente el 25% de la cosecha esperada), trabajan casi al mismo tiempo con tintos y con blancos y el tradicional escalonamiento geográfico de una o dos semanas entre la zona Oriental y la Alta y Alavesa tampoco se está produciendo, aunque lógicamente las cosas van más avanzadas en La Rioja Baja.

Las zonas más frías se preparan, si no han cortado ya las primeras uvas, para hacerlo en los próximos días y lo cierto es que las perspectivas con el regreso del viento norte y las bajas temperaturas nocturnas vuelven a recuperar el optimismo en cuanto a la calidad del fruto. Preocupaban mucho los efectos de la DANA de la semana pasada, pero, aunque dejó agua en algunas zonas, podía haber sido peor. Las previsiones de tiempo, a la espera del domingo en que podría volver a llover, son buenas a medio plazo, por lo que previsiblemente la vendimia se alargará más allá del puente del Pilar.

Por zonas

Luis Arnedo ( Bodegas Lacus, en Aldeanueva de Ebro) es una de las pocas que ha terminado la vendimia: «Me da un poco de pena porque las perspectivas de calidad eran muy, muy buenas, pero tuvimos lluvias durante dos semanas, con altas temperaturas, incluso nocturnas, así que antes del riesgo de la DANA de la semana pasada, que por aquí dejó hasta 60 litros, decidí no arriesgar». Luis Arnedo, en todo caso, cree que tendrá buenos vinos: «El grado es moderado, con 13, 13,5 y hasta 14, lo cual no es malo porque en esta zona son habituales más altos y con la madurez fenólica estoy contento también». «No sé qué hubiera pasado si hubiera seguido esperando, pero hay que tomar decisiones y no me arrepiento porque el calor con las lluvias de septiembre en mi zona han hecho daño».

En Logroño, Pepo Salguero, enólogo de Viña Ijalba, ha metido ya en bodega alrededor del 40% de la cosecha prevista y ayer llevaba al depósito las primeras uvas de San Vicente: «Es un año un poco atípico porque estamos trabajando en todas las zonas casi a la vez, pero, si no se tuerce por excesos de agua, creo que podemos tener una cosecha de calidad». Viña Ijalba comenzó con los tempranillos blancos y luego con algunas viuras de 13 grados, para dar paso a los tempranillos y la maturana tinta de las zonas medias: «Ahora –continúa– estamos empezando en los viñedos de San Vicente y nos falta el graciano, que creo que alargaremos más tiempo». Salguero señala que «las perspectivas eran mejores antes de las lluvias y del calor, pero hay frescura y fruta, quizás con algo menos de estructura en lo que ya hemos cogido, pero creo que, si el tiempo lo permite en lo que falta, puede haber una buena cosecha».

«Decidí terminar y no arriesgar, me da pena porque las perspectivas eran muy buenas pero la lluvia dañó mi zona»

Luis Arnedo

Bodegas Lacus (Aldeanueva)

«Es un año un poco atípico, pero, si no se tuerce con más agua, creo que podemos tener una cosecha de calidad»

Pepo Salguero

Viña Ijalba (Logroño)

«Tenemos en las bodegas tintos y blancos a la vez y tampoco se cumple el escalonamiento habitual de Rioja Oriental a la Alta»

Juan Carlos Sancha

Bodegas J. Carlos Sancha (Baños)

«No me había pasado en la vida:los tintos antes que el blanco y empezando por las viñas más altas en lugar de por las bajas»

Carlos Fernández

Bodegas Tierra (Labastida)

«Creo que hay que arriesgar y meternos en las fechas tradicionales de Rioja Alta por el puente del Pilar»

Julio Sáenz

Bodegas La Rioja Alta (Haro)

Najerilla y Rioja Alta

En el Alto Najerilla, Juan Carlos Sancha (Baños de Río Tobía) empezó el sábado pasado con la maturana y el tempranillo blanco y ahora está metiendo viuras con 13,5 grados, aunque «también sé que hay gente preocupada porque también hay viuras con 10 grados»: «He visto algunos pequeños focos de botrytis –explica–, pero creo que hay margen para trabajar e ir seleccionando en función de las maduraciones». Sancha señala que, si un exceso de agua no lo tuerce, «la cosecha puede ser de buena calidad y lo que sí veo es que hay kilos de uva y, precisamente, son los viñedos más cargados los que más atrasados van». El bodeguero confirma que «sí es un año diferente porque tenemos en bodegas tintos y blancos al mismo tiempo y tampoco se está cumpliendo el tradicional escalonamiento de zonas».

En la Sonsierra, en Rioja Alavesa, Carlos Fernández ( Bodegas Tierra, Labastida) aclara que «no me había pasado en la vida, ya que hemos empezado por los tintos, antes que por los blancos, y por tempranillos de las zonas más altas en lugar de lo habitual, que son las bajas». «Está entrando buena uva –continúa– y sí que veo gente nerviosa, sobre todo con la maduración en algunas viñas que tienen demasiada carga, pero soy optimista».

El viticultor señala que «estamos ya en octubre, con noches de 10 grados en nuestra zona, y si la lluvia respeta, y no hay malas previsiones salvo este fin de semana, creo que podremos hacer cosas chulas». «Quizás acabemos vendimiando en tres meses distintos porque empezamos en septiembre, en octubre haremos el grueso, y quizá hasta alguna parcela nos quedé para principios de noviembre».

Julio Sáenz, Bodegas La Rioja Alta (Haro), ya está también en vendimias: «Hemos empezado por Cenicero y ahora estamos también en Tudelilla, con la garnacha». «Vamos despacito, unos 400.000 kilos en diez días, y siendo muy selectivos, aunque supongo que la semana que viene tendremos más actividad».

El enólogo señala que «la viña sufrió con el calor y la sequía, pero se mantuvo con reservas gracias a un invierno que nevó y, en nuestra zona, en general las lluvias de septiembre vinieron incluso bien». Sáenz explica que «el grado no se está disparando y, aunque puede que haya gente preocupada, creo que es positivo porque con estas noches frías la uva está madurando muy bien». El enólogo de La Rioja Alta es optimista: «Creo que hay que arriesgar y esperar el momento de cada viñedo para recoger las uvas y meternos en las fechas tradicionales de Rioja, como son el puente del Pilar».