Imagen de un frondoso viñedo, ayer, con Ventosa al fondo, semanas antes de su vendimia. / Justo Rodriguez

Las ventas de vino se estancan en julio y presionan los precios para la vendimia

La comercialización de Rioja mejora el 5,6% en los siete primeros meses del año, pero la recuperación no llega a lo esperado

Alberto Gil
ALBERTO GIL Logroño

Los precios de la inminente vendimia son ahora mismo la principal preocupación del sector. Y es que, iniciada la recogida, no se conoce ni una sola operación cerrada hasta la fecha, por lo que todo el mundo está a la expectativa. En la parte comercial, las ventas de vino de Rioja, con los últimos datos recién conocidos del pasado mes de julio, se han estancado durante dicho mes y, si bien la comercialización acumulada mejora el 5,6% en los siete primeros meses del año, este pasado julio no se vendió más vino que el año pasado. La comercialización comparativa respecto a 2020 entró en positivo en marzo (enero y febrero del año pasado fueron prepandemia) y mes a mes venía creciendo hasta junio. Julio, con un descenso aunque mínimo del 0,29%, rompe la senda de recuperación y habrá que ver si continúa en agosto o si se recupera la tendencia positiva.

Lo cierto es que las cifras de mejora, al menos por el momento, no son las esperadas por el sector, ya que la tasa interanual (de agosto de 2020 a julio de 2021) apenas crece el 0,81%, con lo que sigue habiendo mucho vino en las bodegas.

Asimismo, Rioja está saliendo peor de la crisis del coronavirus que sus principales competidores, ya que Ribera del Duero (tintos) crece el 21,2% hasta agosto en tasa acumulada y Rueda (blancos) lo hace en un 17,5% hasta el mencionado mes, si bien es cierto que ambas denominaciones castellanas han 'pinchado' también en la comercialización comparativa respecto al año pasado en uno de los meses de verano: Rueda vendió menos en julio que hace un año y Ribera del Duero ha perdido ventas en agosto.

El problema nacional

El principal problema para Rioja se encuentra en el mercado doméstico que, con la pandemia, sufrió mucho más que en la exportación el año pasado (de hecho el balance exportador de 2020 fue positivo) y no termina de levantar cabeza en el actual ejercicio. En este sentido, las ventas en España crecen solo el 3,39% en lo que va de año (hasta julio), mientras que la tasa interanual sigue en negativo, con un descenso del 5,5%.

El coronavirus, por supuesto, condiciona los resultados de comercialización de los últimos dos años, pero, más allá de este asunto, las bodegas riojanas tienen un problema en el mercado español, donde Rioja ha perdido cuatro puntos de cuota de mercado en favor de otros vinos con denominación de origen.

El precio, claramente por debajo de coste la pasada campaña

Las estimaciones de precios de la Consejería de Agricultura del Gobierno de La Rioja, tanto de kilo de uva como de litro transformado vendido por cooperativas o cosecheros, han confirmado que la pasada vendimia el viticultor trabajó por debajo de coste, con lo que llueve sobre mojado de cara a la nueva cosecha. Por cada litro de vino tinto, respecto al coste de producción calculado por la Consejería, se perdieron de media 11 céntimos (más del 10%) y 12 céntimos en blanco (17%). En uva sin transformar, las pérdidas oscilaron entre el 7% y el 8% para unos precios medios estimados que cobró el agricultor de 63 céntimos para la tinta y de 52 céntimos para la blanca.

La cara hay que encontrarla de nuevo en la exportación, que mejora el 8,83% en lo que va de 2021 y con un aumento interanual de casi el 10%. El Reino Unido, principal mercado, aumenta el ritmo de compras de vino de Rioja hasta julio (+5,69%), mientras que se ralentiza EE UU (+0,89%) pese a la supresión de aranceles.

Rusia, con un incremento del 31%, presenta las cifras más destacadas de crecimiento de ventas, seguido de Suiza (+20%), Países Bajos (+15%) y Bélgica (9%). Canadá sube también el 5%. Entre los que bajan, están Alemania –segundo comprador de Rioja–, aunque modera la caída al 3,6%, Suecia (-4,85%) e Irlanda (-1,7%).