La gente se echó a las calles para participar en el evento que organiza la peña Juventud. / Félix Domínguez

Nájera

El vino sigue siendo un gran reclamo

Como antesala de las próximas fiestas patronales, la peña Juventud recuperó su proyecto del Escaparate del Rioja

Félix Domínguez
FÉLIX DOMÍNGUEZ Nájera

Cambió de fechas pero al menos se pudo volver a celebrar. Después de un año sin poder hacerlo y haberlo retrasado unos meses, de abril como preámbulo de las fiestas de San Prudencio a septiembre a modo de antesala de los festejos de San Juan Mártir y Santa María la Real, la peña Juventud con la colaboración del Ayuntamiento de Nájera, volvió a hacer realidad uno de sus numerosos proyectos creados para tratar de dinamizar la ciudad y sus diversos estamentos.

Así, el Escaparate del Rioja ha podido cumplir su séptima edición. Y lo hizo con algunas variaciones con respecto a ediciones anteriores y como de costumbre con algunas novedades, algo que viene siendo habitual para no repetirse. De tal manera que en lugar de colocar los puestos de las bodegas en el entorno de la calle Descampado, por aquello de que vivimos tiempos de pandemia y, aunque haya pasado lo peor, es de obligado cumplimiento realizar cualquier iniciativa que concite reuniones de gente, organizarlo con la mayor prudencia y tratando de evitar indeseables aglomeraciones que a la postre pudieran dar lugar a resultados no deseados en cuanto a contagios.

La gente se echó a las calles para participar en el evento que organiza la peña Juventud. / Félix Domínguez

Es por ello que los catorce puestos, más el de venta de boletos para degustar los vinos y el que se montó para rendir homenaje el tristemente desaparecido bodeguero cenicerense y buen colaborador de la iniciativa de la peña, Valentín Pascual, estuvieron ampliamente repartidos. Una parte fueron situados en paralelo a la ribera izquierda del cauce del río Najerilla en su tramo urbano, otra en la ribera derecha y el último grupo en el entorno del quiosco de la música –el epicentro de las añoradas vueltas de junio– del Paseo San Julián.

Con todo así dispuesto, poco antes del mediodía se llevó a cabo un breve pero emotivo acto de homenaje al citado bodeguero, para lo cual se montó un stand con vino de su bodega y un buen número de fotografías y otros recuerdos del homenajeado. El representante de la peña Juventud, Rafael Tremps, glosó brevemente la figura de Pascual y subrayó su buena disposición a la hora de colaborar con el Escaparate del Rioja desde su creación. Sus familiares, presentes en el acto, agradecieron emocionados tanto el acto como las palabras del peñista.

Los socios de la peña se emplearon a fondo para que todo saliera bien. / Félix Domínguez

De inmediato los responsables de las catorce bodegas riojanas: Santos Sodupe (San Asensio), Real de Najera (Nájera), Solana de Ramírez (Ábalos), Valcuerna, Zinio (Uruñuela), Solabal (Ábalos), Martínez Lacuesta (Haro), JER (Huércanos), Abeica (Ábalos), Najerilla (Arenzana de Abajo), Berneda (Uruñuela), César del Río (Cordovín), Hermanos Pascual Miguel (Baños de Ebro) más el invitado de honor procedente de la Denominación de origen Campo de Borja, Bodegas Aragonesas de Fuendejalón (Zaragoza), se pusieron a dispensar sus caldos.

La mecánica era sencilla, el personal adquiría los boletos para canjear por cinco consumiciones vinícolas, que iba acompañado de una copa con su saquito para poder llevarla colgada al cuello, así como un paquetito con embutido y unos grisines mini para ayudar a la degustación. En este sentido, en los propios pabellones las bodegas tenían diversos productos alimenticios a libre disposición del personal.

Al final todo salió a pedir de boca y se puso de manifiesto que el vino es un buen reclamo para hacer disfrutar a la gente. Más de 900 personas adquirieron sus boletos para tomar parte en el evento antesala de las fiestas.